Nicanor. (I)
Al subir desde la Fuente por las Peñas de Abajo, dejabas a la derecha la alta pared de la huerta de los frutales de Manuela de Vito. Había mucho desnivel y la pared era alta desde el camino, pero bajita desde la huerta que en aquella zona estaba poblada de guindales de diferentes edades que daban unas guindas de diferentes medidas y coloraciones. A mi las que más me gustaban eran las gordas y casi moradas del rojo intenso de un guindal que crecía en la zona que la pared era más alta. ... (ver texto completo)
Al subir desde la Fuente por las Peñas de Abajo, dejabas a la derecha la alta pared de la huerta de los frutales de Manuela de Vito. Había mucho desnivel y la pared era alta desde el camino, pero bajita desde la huerta que en aquella zona estaba poblada de guindales de diferentes edades que daban unas guindas de diferentes medidas y coloraciones. A mi las que más me gustaban eran las gordas y casi moradas del rojo intenso de un guindal que crecía en la zona que la pared era más alta. ... (ver texto completo)