Me comentaron que habias arreglado el cementerio este verano, incluso limpiando las paredes de fuera, estaban muy contentos.
Cuando llegué y le enseñé a José todo el entorno tambien nos acercamos al cementerio y me dió mucha pena ver que dentro estaba todo muy curioso cosa que no se podía decir de fuera. (Sé que se hace sin darse cuenta pero se vé muy feo) Asi es que cuando fuimos a arreglar las tumbas de los nuestros decidí recoger todo; lo dificil fue entrar al prado del Otoño de tu abuelo para llegar (pasé contorneándome por debajo de la alambrada) al del mio y luego encaramarme a las peñas, dí unos cuantos viajes pero ... (ver texto completo)