En estos días cortos con menos alegrías que penas, uno quiere juntar cuatro letras para formar dos palabras con las que felicitar las fiestas a las amistades, pero cuesta tanto hacerlo…
La mente vuela siempre al rincón de los recuerdos buscando alimento para el alma. Allí hay buenos y malos. Los malos no quiero ni revivirlos ni olvidarlos, pues fueron también formadores de realidades, y de los buenos brillan más los más lejanos.
Como estrellas titilantes brillan aquellas noches de celebraciones ... (ver texto completo)
La mente vuela siempre al rincón de los recuerdos buscando alimento para el alma. Allí hay buenos y malos. Los malos no quiero ni revivirlos ni olvidarlos, pues fueron también formadores de realidades, y de los buenos brillan más los más lejanos.
Como estrellas titilantes brillan aquellas noches de celebraciones ... (ver texto completo)