Historia:

La comarca de Laciana, es un hermoso conjunto de valles, encerrados entre puertos y montañas, situados en el noroeste de la provincia de León, en su limite con Asturias.

De sus primeros pobladores no se tienen muchos datos, aunque en la comarca hay vestigios de poblaciones de la edad de bronce, restos de castros astures (¿Paeseicos?) y asentamientos romanos relacionados con explotaciones auriferas. También en el suelo de Villablino fueron halladas dos aras votivas de epoca romana, ... (ver texto completo)
No te lances Cea que nos tiramos la tarde leyendoooooo jejeje
Buenas, tengo un reto con Gelin y tengo que pasarlo que ahora seguro que esta trincao en el sofa y tengo que aprobechar, que hoy no sabe que tengo la tarde libre, jeje
La comarca de Laciana, es un hermoso conjunto de valles, encerrados entre puertos y montañas, situados en el noroeste de la provincia de León, en su limite con Asturias.

De sus primeros pobladores no se tienen muchos datos, aunque en la comarca hay vestigios de poblaciones de la edad de bronce, restos de castros astures (¿Paeseicos?) y asentamientos romanos relacionados con explotaciones auriferas. También en el suelo de Villablino fueron halladas dos aras votivas de epoca romana, dedicadas a ... (ver texto completo)
No te lances Cea que nos tiramos la tarde leyendoooooo jejeje
Más de 50.000 personas recibieron a los
mineros de Laciana a su llegada a
Valladolid, en el noveno día de marcha
hacia Madrid.
Una concentración sin precedentes,
atendiendo a la convocatoria hecha por
las principales centrales sindicales, recibió
a los mineros de la Minerosiderúrgica
de Ponferrada, en huelga desde hace
cuarenta días para que la empresa deponga ... (ver texto completo)
EL FANTASMA DEL PARO

Una buena parte de los 1.540.003 parados españoles (el 9,1% de la población activa) es del sector minero: entre 1995 y 1999, se perdieron, en efecto, 6.679 puestos de trabajo en una curva ascendente e imparable. La minería no se ha beneficiado de los años de bonanza económica. Mientras el paro bajaba en España, el de mineros subía necesariamente en plena y dificilísima reconversión del sector: las vetas españolas son complicadas, verticales y de laborioso acceso y es más caro ... (ver texto completo)
Manuel Lastra, 54 años y cuatro hijos, pasó 24 en la mina antes de prejubilarse en el 95. Continúa activo en el trabajo sindical con CCOO. «El sindicalismo sigue funcionando aquí como entonces, cuando estuvo tu compañero. La minería siempre ha sido combativa», se jacta. Sus hijos se han quedado en el Valle, «y trabajan en lo que pueden, nada fijo». «El futuro aquí, por negro que sea», se ríe, «es el carbón». Era caminero, ponía vías, y le han quedado 200.000 pesetas de paga.
José Luis Lago es otro de los ocho del Calderón. A sus 42 años, está prejubilado desde hace año y pico tras un cuarto de siglo en el pozo. Vive en Gijón «para que los chicos [de 19 y 21 años] estudien y no acaben en la mina. Esto no lo quiero para ellos». Lago, que representaba al sindicato USO en la Marcha Negra, echa de menos en las páginas de los periódicos, hablando de la época en que conoció a Julio, el reflejo mediático del movimiento obrero.«Demasiada macroeconomía y pocos obreros», dice. ... (ver texto completo)
De los ocho mineros que sepultaron su lucha en el Pozo Calderón, sólo uno queda en activo. Se llama Enrique Pancorbo y tiene 39 años. El alcalde anda de excedencia desde que le ganó las elecciones en 1995 a un socialista que no apoyó desde la poltrona las vindicaciones mineras del 92. Guillermo Murias, 41 años y dos hijos, reconoce que contribuyó a su victoria «el protagonismo que se tuvo a raíz de la movilización». «Aprovecho también», añade, «ahora que le ha pasado esto a Julio Fuentes, para agradecer ... (ver texto completo)
En el Valle de Laciana hoy viven casi 16.000 personas, no las 18.000 que lo habitaban cuando Julio Fuentes se unió a la Marcha Negra. En las montañas que lo rodean, blancas de nieve en los picos, asustan todavía los osos y presumen los urogallos. Las montañas arrojan temprano su manta de sombra sobre Villablino, y se hace de noche enseguida, como presagiando el tizne de los mineros que a las ocho terminan turno y salen de las tripas de la tierra. Julio Fuentes glosó en el 92 a 2.665 mineros. Hoy ... (ver texto completo)
Este alcalde, Guillermo Murias Andonegui (IU con mayoría absoluta), era entonces sólo un minero picador y secretario general de CCOO en el Valle. Estuvo 52 días del 5 de febrero al 28 de marzo de 1992 encerrado con otros siete compañeros en el Pozo Calderón, durante la gestación de la marcha, a 300 metros de profundidad. Julio Fuentes se bajó a las arterias octubrizadas de la tierra de Laciana para verlos y para escribirlos. Acompañó después la Marcha Negra para contar cómo, al paso de los 400 y ... (ver texto completo)
Pero a pesar de todo, la Marcha Negra seguirá siendo un referente de la lucha sindical española.

A su llegada a Laciana tras la marcha a Madrid, en un día de nieve y frío, los mineros se concentraron en el Pozo Calderón para "sacar" a sus compañeros encerrados y poner fin al conflicto de más de dos meses.
La Marcha finaliza con una manifestación de más de 15.000 personas en Madrid, en la que se escuchan gritos como " ¡Aquí están, éstos son, los que pican el carbón!", "Madrid entero está con los mineros", "Aranzadi dimisión", "Laciana se defiende luchando",... Sin embargo, en una decisión cuestionable, el ministro de industria Aranzadi decide no recibir a los representantes de los trabajadores, al no existir una "cita previa", lo que supone un rechazo por parte de los manifestantes.

Sin embargo, ... (ver texto completo)
La Marcha Negra [editar]

Desde los sindicatos, se plantea una nueva iniciativa: una marcha a pie desde Villablino hasta Madrid, que culminaría delante del Ministerio de Industria. Aunque en un principio la medida no recibió grandes apoyos, progresivamente se fue consolidando y se conformó una lista de 500 mineros que irían andando a Madrid vestidos con el atuendo de la mina: mono y casco.
Los encerrados en el Pozo Calderón [editar]

Visto la dureza de los enfrentamientos, y después de varias reuniones, los dirigentes sindicales locales deciden encerrarse en el Pozo Calderón como una nueva medida de presión para la Administración. Los encerrados eran: Luciano Leiguarda, Guillermo Murias, Adolfo Bernardo, José Manuel Bruzos, Manuel Lastra, Alfredo García, Enrique Pancorvo y José Luis Lago. Desde allí, a 400m de profundidad en uno de los talleres del Pozo Calderón, los dirigentes sindicales ... (ver texto completo)