Hola Peña! Leyendo a Ana sobre los hidalgos, me acordé de Don Quijote, y leyendote a ti, me acuerdo de " Un mundo feliz" de Aldous Huxley, con sus alfas dirigentes, sus betas..... medio escaqueados y los curritos que hacían el trabajo repetitivo y los los tenían atontados.... hace mucho tiempo que lo leí. Al final, ya ves, nada nuevo bajo el sol.
Ana, por supuesto que "Facienda somos todos".... pero TODOS eh? No solo los que tenemos nómina!
B. M. y Peña,
Lo peor del fraude fiscal no es que ocurra (ocurre en todas partes y,
como la corupción, aunque se pueden hacer esfuerzos para minimizarlo,
siempre habrá algún listillo que se escaqueará), pero en cuando los
que lo cometen, encima presumen de ello.
Yo me acuerdo todavía como si fuera hoy del día que un compañero de
Universidad me dijo que él estudiaba con beca porque su padre no
declaraba a Hacienda los beneficios de su negocio. Todo orgulloso. Me
quedé sin palabras. ¿Qué se puede hacer cuando los defraudadores no
tienen ningún tipo de civismo y conciencia social y transmiten esos
valores a sus retoños? (... así nos podemos quejar de los de ahora....)
Ana
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