Nací en éste
pueblo y, aunque me fuí con 10 años, guardo muy buenos recuerdos. Este
rincón del pueblo es auténtico. En esa
bodega (el rinconín de Tomás), mi padre compraba el vino para la
comida. La
puerta que se ve arriba a la derecha, fué una carnicería si mal no recuerdo. Saludos para todos de Fermín.