Observo con alegría que nos comenzamos a desperezar, es posible que sea por hacer honor al refrán que dice: “La Primavera la sangre altera”.
Sin embargo, en La Urz, la primavera se relacionaba, fundamentalmente, con “segar el verde”. Y con ello ya se podía echar comida fresca a las vacas. Los nabos y las berzas ya se habían agotado o se estaban estirando, que apenas llegaban para un puñadín.
Para conseguir, cuanto antes, el ansiado verde, los vecinos se afanaban en regar los prados de abajo- ... (ver texto completo)
Sin embargo, en La Urz, la primavera se relacionaba, fundamentalmente, con “segar el verde”. Y con ello ya se podía echar comida fresca a las vacas. Los nabos y las berzas ya se habían agotado o se estaban estirando, que apenas llegaban para un puñadín.
Para conseguir, cuanto antes, el ansiado verde, los vecinos se afanaban en regar los prados de abajo- ... (ver texto completo)