Hacia ya días que había llegado a la feria del pueblo un vendedor de globos que siempre tenia clientes alrededor, porque sabia como atraer su atención. Un niño negro, que se pasaba las horas muertas delante de el, vio como soltaba un globo un globo rojo que todos los presentes contemplaron mientras ascendia lentamente y se perdia por etras del campanario de la iglesia. Aprovechando la expectación que se había creado, fue soltando, uno tras otro, un globo azul, despues uno verde, mas tarde uno amarillo ... (ver texto completo)
Bravo..... bravísimo. Cuánto nos queda por aprender......