Un besazo a Marina, ni siquiera lloró.... vaya valiente. Nos duele más a nosotros cuando vemos pincharles tan pequeñines, pero no queda otra.
Un beso y que todo te haya salido muy bien
Buenos días, Piamez
SIempre nos duele a nosotros más que a ellos y si pudiéramos cambiarnos lo haríamos.
¿Has visto los encargos que han puesto estas chicas para el pobre
San Juan?
No va a saber dónde atender?
Con unas pocas ellas, dejan al
santo para el arrastre -jejeje-
Ojalá se os (nos) conceda todo, o la mayor parte; o alguna parte.
Besos