Aún el viento arrastra las hojas
y mece la hierba de la pradera
Aún sigue azul el azul del cielo
y lo indestructible no se puede destruir.
Aún matan y golpean unos
y otros aman y resisten.
Pero siempre vence
la sonrisa al orden,
el baile al desfile,
el corazón abierto
a la razón de Estado, la mano limpia
a la mano armada,
el trabajo libre
al trabajo esclavo.
Porque vencer es ser libre,
libre como el viento.
Vencer es amar y luchar;
el resto, recovecos de lo que son: dinero y hormigón.
¡Ellos son dinero y hormigón!
Sombra de la primavera, ladrones del sol,
la luna y el viento, destructores de la victoria
que grita silencio.
Ramiro Pinto Cañón
y mece la hierba de la pradera
Aún sigue azul el azul del cielo
y lo indestructible no se puede destruir.
Aún matan y golpean unos
y otros aman y resisten.
Pero siempre vence
la sonrisa al orden,
el baile al desfile,
el corazón abierto
a la razón de Estado, la mano limpia
a la mano armada,
el trabajo libre
al trabajo esclavo.
Porque vencer es ser libre,
libre como el viento.
Vencer es amar y luchar;
el resto, recovecos de lo que son: dinero y hormigón.
¡Ellos son dinero y hormigón!
Sombra de la primavera, ladrones del sol,
la luna y el viento, destructores de la victoria
que grita silencio.
Ramiro Pinto Cañón