Alto es mi amor, y alto deseo engendra,
y esperanza en altisimos peldaños....
Mas maceran mi carne desengaños.
¿Como, reir, cuando el desden se acendra?
Va el corazon, sin humo, en fuego loco,
mas sus ardores ni la piel aflora.
¡Socorredme en el termino de una hora,
que
señal aquella es de vivir poco!
Se alarmara un buen
medico en el acto,
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