Mi
amiga, en esta mañana soleada, no muy lejos de las riberas del Tajo, casi casi en la paz del
campo, en olores campesinos, leo tus versos, estos me empujan a recuerdos, y puede que recoja de una tarde un manojo de versos, hechos memoria.
De la mano del viento, los envío hacia el Norte, en toda su ternura. Es lo que me pide el instante en que ya me bullen, en un retorno al pasado.
LA TARDE AQUELLA
La evoco de su amor adelantada
temblando de sus labios en ternura.
En este
amanecer, se repite
... (ver texto completo)