Quisiera contarte un sueño, en el que el corazon lucha
a la razon, como el bien al mal, como yo contra ti.
Lucho al
amanecer de tus desprecios, cayendo
derrotado ante la espada de tu sonrisa, batiendome en
retirada de la ofensiva de las palabras, conjurando no
dar mas treguas a tus abrazos.
De pronto, dejas de ser el enemigo cruel para
convertirte en la heroina de mi habitacion.
... (ver texto completo)