Iba tocando mí flauta
a lo largo de la orilla;
Y la orilla era un reguero
de amarillas margaritas.
El campo cristaleaba
tras el temblor de la brisa;
para escucharme mejor
el agua se detenia.
... (ver texto completo)
a lo largo de la orilla;
Y la orilla era un reguero
de amarillas margaritas.
El campo cristaleaba
tras el temblor de la brisa;
para escucharme mejor
el agua se detenia.
... (ver texto completo)
Buenos días, Piamez
Gracias por reglarnos tan hermosos versos, que invitan a la primavera.
Besos y que tengas un buena mañana y una mejor tarde.
Gracias por reglarnos tan hermosos versos, que invitan a la primavera.
Besos y que tengas un buena mañana y una mejor tarde.