Es cierto Lucy; los recuerdos no se van NUNCA.
Son traviesos y les gusta jugar a esconderse y, a veces, se esconden muy bien. En algún momento se desuídan y los puedes coger. En ese moménto átalos con el delicado hilo que te procura la fina tinta de garabatea sobre el papel, y quedarán unidos a él para siempre. Para que otros tengamos la fortuna de recordar contigo, las luces y las sombras de una vida vivida.
Besos
Son traviesos y les gusta jugar a esconderse y, a veces, se esconden muy bien. En algún momento se desuídan y los puedes coger. En ese moménto átalos con el delicado hilo que te procura la fina tinta de garabatea sobre el papel, y quedarán unidos a él para siempre. Para que otros tengamos la fortuna de recordar contigo, las luces y las sombras de una vida vivida.
Besos