Mala cosa cuando ya no nos fiamos de nosotros mismos
Han cambiado los tiempos. Hasta hace unos días la obsesión era grabar a todos los ciudadanos, tenerlos en sus archivos, saber todos sus pasos. Y quedábamos en nuestro diario caminar ‘retratados’ en las cámaras del cajero del banco, en Hacienda, en el colegio de los niños, en las tiendas de ricos, en los grandes almacenes... Todos tenemos metraje suficiente en los cajones del vigilante Estado para protagonizar una gran película, la de nuestra ... (ver texto completo)
Han cambiado los tiempos. Hasta hace unos días la obsesión era grabar a todos los ciudadanos, tenerlos en sus archivos, saber todos sus pasos. Y quedábamos en nuestro diario caminar ‘retratados’ en las cámaras del cajero del banco, en Hacienda, en el colegio de los niños, en las tiendas de ricos, en los grandes almacenes... Todos tenemos metraje suficiente en los cajones del vigilante Estado para protagonizar una gran película, la de nuestra ... (ver texto completo)