Del mal suceso que el valeroso Sr. G. tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura del pueblo de la “ñ”.
Era aún imberbe, pero todas las féminas de la Lomba bebían los vientos (e incluso las aguas) por el Sr. G.
Cuando el mismo bajaba con paso airoso a la feria de Riello, al pasar por los pueblos los ojos de estas seguían su caminar y los suspiros y lamentos cogían el hatillo y partían rumbo al río Negro, e incluso alguno había que subía al Pico de las Gallinas cuando el Sr. G., escopeta ... (ver texto completo)
Era aún imberbe, pero todas las féminas de la Lomba bebían los vientos (e incluso las aguas) por el Sr. G.
Cuando el mismo bajaba con paso airoso a la feria de Riello, al pasar por los pueblos los ojos de estas seguían su caminar y los suspiros y lamentos cogían el hatillo y partían rumbo al río Negro, e incluso alguno había que subía al Pico de las Gallinas cuando el Sr. G., escopeta ... (ver texto completo)
Amigo LIN, la historia no es del todo cierta, el señor G. si que uso las escaleras par galanterar ala moza, pero cuando salio apresuradamente las escaleras no estaban en el sitio adecuado y zas el señor G, para el medio del frejolar, pero como era un mozo bien curtido, se levnto como el aire y no paro de correr hasta que paso la COLLADA y se sintio a salvo de los mozos de la ñ.