Después de los tres meses de campamento, aprendizaje del escaqueo y haber zapateado bien el polvo del Costerón del Ferral, llegó el nuevo destino. Para buscarme la mejor situación posible, mi hermano buscó y halló todas las recomendaciones para que el resto de mili la hiciese en Palencia. Palencia dependía de Capitanía General que estaba ubicada en Valladolid y militarmente sólo disponía de Gobierno Militar y Caja de Reclutas comandado todo ello por un Coronel. No había cuartel, ni armas, ni comedores, ... (ver texto completo)