MANZANEDA DE OMAÑA: La Junta desbrozará bosques de Riello y Murias para...

La Junta desbrozará bosques de Riello y Murias para proteger a los urogallos

Patrimonio Natural licita trabajos en las masas forestales por 122.000 euros.

pilar infiesta | redacción 25/04/2013

El urogallo cantábrico, probablemente, la especie emblemática más amenazada del país, dispondrá de un mejor hábitat en Omaña, gracias a los desbroces que efectuará la Junta en los bosques de Riello y Murias de Paredes esta primavera. La Fundación de Patrimonio Natural de Castilla y León sacará a licitación por casi 122.000 euros los trabajos, encaminados a frenar el declive de esta subespecie endémica de la Península Ibérica y a fomentar su recuperación dentro del proyecto Life+ conocido como Programa de acciones urgentes para la conservación del urogallo y su hábitat en la cordillera Cantábrica.

Según las investigaciones y aunque el animal es esquivo, en la zona habitan unos 40 de los 400 urogallos que quedan en España. De ahí que la mejora de las masas forestales como hábitat de estos pájaros sea «una actuación prioritaria para lograr la recuperación de la especie y cumplir los objetivos del proyecto», señala la Fundación. La misión del proyecto es que los urogallos vuelvan a ocupar las zonas que en un tiempo reciente abandonaron.

Las principales actuaciones que se acometerán es «la mejora de las masas arboladas jóvenes, haciéndolas más aptas y atractivas para el urogallo, con disminuciones de la densidad del arbolado en pequeños rodales, desbroces para mejorar las áreas de cría, aumento de la disponibilidad de alimento y apertura de claros en masas maduras; todo ello aprovechando la experiencia adquirida en los trabajos realizados en los últimos años», aclaran. En la Zepa Omaña no se tratará el 100% de la superficie elegida. Se desbrozará el 60% de la superficie ocupada por el matorral en forma de parches, con bordes irregulares. En las zonas de mucha ramosidad se procederá a la poda del 50% de los pies que se queden en la masa, teniendo la precaución de siempre dejar algún pie ramoso para que pueda servir de posadero. En pequeños rodales de 1.000 a 2.500 m2 se reducirá la densidad del arbolado de forma moderada y se desbrozará el 80% de la superficie del claro. Las zonas de actuación se elegirán de entre las que tienen alguna singularidad dentro de las masas, presencia de arándano o de zonas húmedas.

La Junta aclara que el objetivo es aumentar la transitabilidad, la producción de alimento y reducir el riesgo de incendios. Mientras que el lince y el oso pardo se recuperan, el urogallo cantábrico sigue un declive que parece inexorable (en los Pirineos hay otra subespecie que goza de mejor salud). En los últimos 30 años la población ha caído drásticamente y quedan solo unos 400 ejemplares adultos. Entre 1982 y 2000 se perdió la mitad de la población y quedó fragmentada. Está catalogado como «en peligro de extinción». Son animales con poco gusto por las alturas. Aunque pueden dejarse caer por una ladera y volar, comen hierba y pasa la mayor parte del tiempo en tierra. Los machos cantan y se pavonean por el suelo durante la época de celo. Su principal amenaza es la fragmentación del hábitat, ya que necesita bosques frondosos y sin presencia humana.

El Gobierno, las comunidades autónomas y la UE han financiado multitud de programas para recuperar la especie.