Nos ven cara de cucaracha
y aprovechan la ocasión…
¡Han debido sulfatar
la ciudad de León!
Nadie sabe decir
porqué a mierda huele
pero podemos intuir
de donde vienen los olores
que tantos clamores tienen:
En la Dipu no hay ratones
pero la caja está roída
porque dicen que la Presi
atropa hasta las migas.
Trece sueldos trece,
mal número si no crece.
Cristo creía en la providencia divina
¡Qué austera prudencia!
Y tú Carrasco prácticas
las divina prepotencia.
Eres ejemplo de honestidad,
de sabiduría y cristiandad.
Carrascá, Carrascá
que bonita serenata
Carrascá, Carrascá
ya me estás dando la lata.
También tengo para Paco,
el raquetas ¡Cuánto te quiero!
que con esto de la dulce confusión
Caja España- Caja Duero,
¡Oh San Antón!
Se marcha de rositas,
hace el globo y la dejada,
un suedazo mach point
y una coz en nuestra cara.
Pero hombre, en que manual
de socialismo se escribe
que uno cobre de indemnización
lo que la NASA usa
para un cohete a reacción.
No te da vergüenza la jugada
¡En fin! Pinocho, niño de madera,
donde dejaste el corazón y el coche viejo
¡Ay! ¡Con lo buen rapaz que eras!
y aprovechan la ocasión…
¡Han debido sulfatar
la ciudad de León!
Nadie sabe decir
porqué a mierda huele
pero podemos intuir
de donde vienen los olores
que tantos clamores tienen:
En la Dipu no hay ratones
pero la caja está roída
porque dicen que la Presi
atropa hasta las migas.
Trece sueldos trece,
mal número si no crece.
Cristo creía en la providencia divina
¡Qué austera prudencia!
Y tú Carrasco prácticas
las divina prepotencia.
Eres ejemplo de honestidad,
de sabiduría y cristiandad.
Carrascá, Carrascá
que bonita serenata
Carrascá, Carrascá
ya me estás dando la lata.
También tengo para Paco,
el raquetas ¡Cuánto te quiero!
que con esto de la dulce confusión
Caja España- Caja Duero,
¡Oh San Antón!
Se marcha de rositas,
hace el globo y la dejada,
un suedazo mach point
y una coz en nuestra cara.
Pero hombre, en que manual
de socialismo se escribe
que uno cobre de indemnización
lo que la NASA usa
para un cohete a reacción.
No te da vergüenza la jugada
¡En fin! Pinocho, niño de madera,
donde dejaste el corazón y el coche viejo
¡Ay! ¡Con lo buen rapaz que eras!