La Junta proyecta un túnel entre Pobladura y la conexión con la AP-66
La mejora de la CL-626, entre Villablino y la autopista, incluye cinco variantes
El proyecto contempla variantes en diversas localidades de Laciana y Babia. MAURICIO PEÑA
L. Villa / Villablino
La Junta de Castilla y León ha descartado la construcción de una autovía entre Villablino y la AP- 66 por motivos medioambientales, y se decanta por la modernización de la carretera CL-626 con la ejecución de variantes en los pueblos y una variante en el tramo final, que bordea el embalse de Luna, por medio de un túnel desde Pobladura hasta su conexión con la AP-66.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha dado ‘el visto bueno’, tal como publicó en su edición de ayer el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), a la alternativa número cinco –se habían planteado seis trazados–.
Dicho trazado, que es la que causa menos afecciones sobre los valores naturales, geológicos y paisajísticos presentes en este tramo, contempla las variantes de Rioscuro, Villaseca y Piedrafita de Babia así como la variante de Cabrillanes y la de Truébano –aquí se tendría que ejecutar un falso túnel en su trazado–. Se excluyen del proyecto las variantes de Huergas y Villafeliz de Babia, que requerirán de nuevos estudios.
Y respecto al tramo final, el que bordea el pantano de Barrios de Luna, se proyecta un túnel que enlazaría con la AP- 66 a la altura del túnel de Oblanca. Aunque, en virtud de lo expuesto en el informe de la Dirección General de Medio Natural para este tramo, se considera necesario estudiar técnicamente el posible aumento de la longitud del tramo en túnel, incluyendo que la entrada y salida sea en falso túnel.
El proyecto, –partiendo de la futura variante de Villablino hasta la autopista de peaje AP-66 por la actual carretera CL-626–, tiene una longitud aproximada de 50,6 kilómetros y afecta a los municipios de Villablino, Cabrillanes, San Emiliano y Sena de Luna.
Tal como se refleja en la declaración de Impacto Ambiental del estudio informativo, este tramo de la CL-626, entre la capital lacianiega y la conexión con la AP- 66 a través de la comarca de Babia, tiene una intensidad media diaria de 5.000 vehículos al día, con un 17 por ciento de vehículos pesados. Por ello, con este proyecto se busca evitar que el tráfico pesado (sobre todo de camiones cargados de carbón) que atraviese las localidades de Rioscuro, Villaseca, Piedrafita, Cabrillanes, Huergas, Truébano y Villafeliz de Babia. Así como mejorar la seguridad y las condiciones de circulación de todo el tramo, sobre todo en las travesías de los pueblos; disminuir la contaminación acústica y atmosférica en los tramos urbanos así como disminuir el tiempo del recorrido entre las poblaciones.
Por otro lado, apuntar que la asociación Montaña de Babia y Luna mostró ayer “su profunda satisfacción” por el trazado aprobado por la Junta que “consiste en reforzar la carretera existente y construir un túnel desde la salida de la autopista hasta Pobladura de Luna, que ahorra cuatro kilómetros del trayecto del pantano, manteniendo el resto de la carretera e incorporando variantes en algunas localidades. Es hora de ponerse a trabajar en los proyectos de variantes y en túnel para poder ejecutarlos cuando los presupuestos autonómicos lo permitan”, matizan.
Mientras, el Ayuntamiento de Villablino se decantaba por la opción de la autovía para unir la capital lacianiega con la AP- 66, los municipios de la comarca de Babia (Cabrillanes y San Emiliano) así como el Ayuntamiento de Sena de Luna reclamaban la construcción de variantes en los pueblos frente a la construcción de una autovía. Una opción, la de mejorar la CL-626 con la ejecución de variantes, que finalmente ha sido la elegida por la Junta de Castilla y León.
La construcción de la autovía se ha descartado por motivos medioambientales, pues el trazado discurre por terrenos incluidos en la Red Natura 2000, en los Espacios Naturales de ‘Sierra de Ancares’ y ‘Valles de Babia y Luna’ y pasa por terrenos incluidos en los ámbitos de aplicación de los planes de recuperación de oso pardo y del urogallo cantábrico.
De las alternativas planteadas, tres contemplaban una autovía aunque con el final del trazado en distintos puntos (Caldas de Luna, La Magdalena y en Oblanca). Una opción la de autovía que también se incluía en la alternativa elegida para el tramo entre Villablino y Piedrafita pero que, finalmente, tampoco se ejecutará.
La mejora de la CL-626, entre Villablino y la autopista, incluye cinco variantes
El proyecto contempla variantes en diversas localidades de Laciana y Babia. MAURICIO PEÑA
L. Villa / Villablino
La Junta de Castilla y León ha descartado la construcción de una autovía entre Villablino y la AP- 66 por motivos medioambientales, y se decanta por la modernización de la carretera CL-626 con la ejecución de variantes en los pueblos y una variante en el tramo final, que bordea el embalse de Luna, por medio de un túnel desde Pobladura hasta su conexión con la AP-66.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha dado ‘el visto bueno’, tal como publicó en su edición de ayer el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), a la alternativa número cinco –se habían planteado seis trazados–.
Dicho trazado, que es la que causa menos afecciones sobre los valores naturales, geológicos y paisajísticos presentes en este tramo, contempla las variantes de Rioscuro, Villaseca y Piedrafita de Babia así como la variante de Cabrillanes y la de Truébano –aquí se tendría que ejecutar un falso túnel en su trazado–. Se excluyen del proyecto las variantes de Huergas y Villafeliz de Babia, que requerirán de nuevos estudios.
Y respecto al tramo final, el que bordea el pantano de Barrios de Luna, se proyecta un túnel que enlazaría con la AP- 66 a la altura del túnel de Oblanca. Aunque, en virtud de lo expuesto en el informe de la Dirección General de Medio Natural para este tramo, se considera necesario estudiar técnicamente el posible aumento de la longitud del tramo en túnel, incluyendo que la entrada y salida sea en falso túnel.
El proyecto, –partiendo de la futura variante de Villablino hasta la autopista de peaje AP-66 por la actual carretera CL-626–, tiene una longitud aproximada de 50,6 kilómetros y afecta a los municipios de Villablino, Cabrillanes, San Emiliano y Sena de Luna.
Tal como se refleja en la declaración de Impacto Ambiental del estudio informativo, este tramo de la CL-626, entre la capital lacianiega y la conexión con la AP- 66 a través de la comarca de Babia, tiene una intensidad media diaria de 5.000 vehículos al día, con un 17 por ciento de vehículos pesados. Por ello, con este proyecto se busca evitar que el tráfico pesado (sobre todo de camiones cargados de carbón) que atraviese las localidades de Rioscuro, Villaseca, Piedrafita, Cabrillanes, Huergas, Truébano y Villafeliz de Babia. Así como mejorar la seguridad y las condiciones de circulación de todo el tramo, sobre todo en las travesías de los pueblos; disminuir la contaminación acústica y atmosférica en los tramos urbanos así como disminuir el tiempo del recorrido entre las poblaciones.
Por otro lado, apuntar que la asociación Montaña de Babia y Luna mostró ayer “su profunda satisfacción” por el trazado aprobado por la Junta que “consiste en reforzar la carretera existente y construir un túnel desde la salida de la autopista hasta Pobladura de Luna, que ahorra cuatro kilómetros del trayecto del pantano, manteniendo el resto de la carretera e incorporando variantes en algunas localidades. Es hora de ponerse a trabajar en los proyectos de variantes y en túnel para poder ejecutarlos cuando los presupuestos autonómicos lo permitan”, matizan.
Mientras, el Ayuntamiento de Villablino se decantaba por la opción de la autovía para unir la capital lacianiega con la AP- 66, los municipios de la comarca de Babia (Cabrillanes y San Emiliano) así como el Ayuntamiento de Sena de Luna reclamaban la construcción de variantes en los pueblos frente a la construcción de una autovía. Una opción, la de mejorar la CL-626 con la ejecución de variantes, que finalmente ha sido la elegida por la Junta de Castilla y León.
La construcción de la autovía se ha descartado por motivos medioambientales, pues el trazado discurre por terrenos incluidos en la Red Natura 2000, en los Espacios Naturales de ‘Sierra de Ancares’ y ‘Valles de Babia y Luna’ y pasa por terrenos incluidos en los ámbitos de aplicación de los planes de recuperación de oso pardo y del urogallo cantábrico.
De las alternativas planteadas, tres contemplaban una autovía aunque con el final del trazado en distintos puntos (Caldas de Luna, La Magdalena y en Oblanca). Una opción la de autovía que también se incluía en la alternativa elegida para el tramo entre Villablino y Piedrafita pero que, finalmente, tampoco se ejecutará.