lunes, 3 de septiembre de 2012
Omaña / Valdesamario: De romería a La Garandilla (I)
Casa Consistorial de Valdesamario, en el barrio de La Garandilla,
vista desde el campanario de la Catedral de Omaña.
Si lo prefieres con música...
1.- Un lío municipal (o mío)
Este sábado que viene, 8 de septiembre, toca ir a la romería de La Garandilla. Yo, para hacer boca, ya fui la semana pasada a dar unas vueltas por el término municipal de Valdesamario que es el primero o el último de Omaña, según por donde llega el viajero. Para los que vamos río abajo desde el Puerto La Magdalena, es el último. Para la Administración también lo es, y por muchas razones, pero de eso ya hablaremos.
Durante siglos, buena parte de esta zona estuvo ligada a la merindad de La Cepeda. En mil ochocientos nosecuantos, se creó de nuevo el ayuntamiento de Valdesamario según certificó don Felipe nosequé en marzo de 1878, cuando el señor gobernador civil le reclamó copias del sello municipal por triplicado.
He puesto nosequé y nosecuantos porque ni soy capaz de descifrar la fecha de constitución del consistorio ni el apellido del firmante. Puede que sea Fernández, pero no estoy seguro porque la paleografía requiere una paciencia de la que carezco y porque la caligrafía del documento es algo temblona y mal alineada. A propósito, no sé si el tal don Felipe era el alcalde o el escribiente pero, visto el escrito, casi me atrevo a inferir que era el alcalde.
Sello constitucional del Ayuntamiento de Valdesamario,
enviado al Sr. Gobernador Civil de León en marzo de 1878.
Total que, como me estoy haciendo un lío, consulto la wikipedia que lo sabe todo. Y ahí leo que Valdesamario estuvo interrumpidamente perteneciendo al Ayuntamiento de Inicio desde 1845 a 1925.
¡Ya la liamos otra vez! ¿Interrumpida o ininterrumpida? Supongo que la wikipedia dice bien porque, al parecer, las partículas de población que componen el actual municipio sufrieron mucho movimiento browniano en otro tiempo. Unas se agregaban a Inicio, otras a Santa María de Ordás y otras a La Cepeda. Hasta que al fin, en 1925, de una reestructuración administrativa más acorde con la realidad histórica, surgió el actual ayuntamiento con capital en Valdesamario e incluyendo los pueblos de Paladín y La Utrera -en el valle del río Omaña- y La Garandilla, El Castro, La Velilla, La Parte -satélites capitalinos- más Ponjos y Murias de Ponjos, todos ellos en el valle del Samario.

2.- Las aulas geológicas de Minero Siderúrgica de Ponferrada
Una carretera recorre el valle de Samario y entra en El Bierzo por términos de Tremor. Tomando esta vía en La Garandilla, a seis kilómetros y medio y a la mano derecha se ve un cortado grande en el monte, una pared de peña desnuda y tirando a oscura. Entre la carretera y dicho tajo crece una multitud de pequeños abedules. Ya se sabe cómo son estos agradecidos árboles que medran y proliferan en el terreno más inhóspito. Creo que a este paraje le llaman Las Coberteras. Pues bien: por aquí explotó carbón la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada cuando ya dejaba de ser La Minero para convertirse en lo que sería después, cuando perdió fama, crédito y hasta el nombre. Desde que empezó a sacar carbón a la brava, La Minero se significó por destrozar montes, arramblar con el beneficio y si te he visto no me acuerdo.
A veces, los propagandistas de La Minero se encontraron con la potra de que alguno de los barrancos originados a base de dinamita resultó llamativo por lo escarpado o por cualquier otra razón. Entonces, generosamente, se lo regalaron al pueblo afectado en calidad de aula de alto interés geológico y motivo de promoción turística. En Villablino quisieron hacer eso mismo con el monte Feixolín y el asunto está en manos de la justicia. (Así que tenemos para rato).
El caso es que aquí, cerca de Ponjos, la saca de carbón dejó a la vista gran cantidad de fósiles de origen vegetal, de buen tamaño, empotrados en la susodicha pared, como colgados a posta para una exposición. Realmente, el muro era espectacular hace unos años. Y lo sigue siendo, pero mucho menos porque entre las piezas que arrancaron las heladas y demás agentes naturales y las que fue expoliando alguna gente, la mitad del tesoro, formado hace 300 millones de años nada menos, ya desapareció.
Omaña / Valdesamario: De romería a La Garandilla (I)
Casa Consistorial de Valdesamario, en el barrio de La Garandilla,
vista desde el campanario de la Catedral de Omaña.
Si lo prefieres con música...
1.- Un lío municipal (o mío)
Este sábado que viene, 8 de septiembre, toca ir a la romería de La Garandilla. Yo, para hacer boca, ya fui la semana pasada a dar unas vueltas por el término municipal de Valdesamario que es el primero o el último de Omaña, según por donde llega el viajero. Para los que vamos río abajo desde el Puerto La Magdalena, es el último. Para la Administración también lo es, y por muchas razones, pero de eso ya hablaremos.
Durante siglos, buena parte de esta zona estuvo ligada a la merindad de La Cepeda. En mil ochocientos nosecuantos, se creó de nuevo el ayuntamiento de Valdesamario según certificó don Felipe nosequé en marzo de 1878, cuando el señor gobernador civil le reclamó copias del sello municipal por triplicado.
He puesto nosequé y nosecuantos porque ni soy capaz de descifrar la fecha de constitución del consistorio ni el apellido del firmante. Puede que sea Fernández, pero no estoy seguro porque la paleografía requiere una paciencia de la que carezco y porque la caligrafía del documento es algo temblona y mal alineada. A propósito, no sé si el tal don Felipe era el alcalde o el escribiente pero, visto el escrito, casi me atrevo a inferir que era el alcalde.
Sello constitucional del Ayuntamiento de Valdesamario,
enviado al Sr. Gobernador Civil de León en marzo de 1878.
Total que, como me estoy haciendo un lío, consulto la wikipedia que lo sabe todo. Y ahí leo que Valdesamario estuvo interrumpidamente perteneciendo al Ayuntamiento de Inicio desde 1845 a 1925.
¡Ya la liamos otra vez! ¿Interrumpida o ininterrumpida? Supongo que la wikipedia dice bien porque, al parecer, las partículas de población que componen el actual municipio sufrieron mucho movimiento browniano en otro tiempo. Unas se agregaban a Inicio, otras a Santa María de Ordás y otras a La Cepeda. Hasta que al fin, en 1925, de una reestructuración administrativa más acorde con la realidad histórica, surgió el actual ayuntamiento con capital en Valdesamario e incluyendo los pueblos de Paladín y La Utrera -en el valle del río Omaña- y La Garandilla, El Castro, La Velilla, La Parte -satélites capitalinos- más Ponjos y Murias de Ponjos, todos ellos en el valle del Samario.

2.- Las aulas geológicas de Minero Siderúrgica de Ponferrada
Una carretera recorre el valle de Samario y entra en El Bierzo por términos de Tremor. Tomando esta vía en La Garandilla, a seis kilómetros y medio y a la mano derecha se ve un cortado grande en el monte, una pared de peña desnuda y tirando a oscura. Entre la carretera y dicho tajo crece una multitud de pequeños abedules. Ya se sabe cómo son estos agradecidos árboles que medran y proliferan en el terreno más inhóspito. Creo que a este paraje le llaman Las Coberteras. Pues bien: por aquí explotó carbón la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada cuando ya dejaba de ser La Minero para convertirse en lo que sería después, cuando perdió fama, crédito y hasta el nombre. Desde que empezó a sacar carbón a la brava, La Minero se significó por destrozar montes, arramblar con el beneficio y si te he visto no me acuerdo.
A veces, los propagandistas de La Minero se encontraron con la potra de que alguno de los barrancos originados a base de dinamita resultó llamativo por lo escarpado o por cualquier otra razón. Entonces, generosamente, se lo regalaron al pueblo afectado en calidad de aula de alto interés geológico y motivo de promoción turística. En Villablino quisieron hacer eso mismo con el monte Feixolín y el asunto está en manos de la justicia. (Así que tenemos para rato).
El caso es que aquí, cerca de Ponjos, la saca de carbón dejó a la vista gran cantidad de fósiles de origen vegetal, de buen tamaño, empotrados en la susodicha pared, como colgados a posta para una exposición. Realmente, el muro era espectacular hace unos años. Y lo sigue siendo, pero mucho menos porque entre las piezas que arrancaron las heladas y demás agentes naturales y las que fue expoliando alguna gente, la mitad del tesoro, formado hace 300 millones de años nada menos, ya desapareció.