MANZANEDA DE OMAÑA: ¡Qué buenas aquellas roscas que ya nadie hace!...

¡Qué buenas aquellas roscas que ya nadie hace!


Para los chavales de hoy en día la imagen de la fotografía y lo que representa es pura arqueología, les suena a nada, no les suena.

Es Villadangos del Páramo pero podrían ser otros mil pueblos de la provincia. Es 1960 pero podrían ser varias décadas antes y, tal vez, una década después.

Son los padrinos de dos bodas que se celebraban en el mismo día en el pueblo y las habían preparado para que todos los mozos, invitados o no, corrieran la rosca, la ganaran o no pues de lo que se trataba era de que todo el pueblo pudiera participar de la fiesta, estuviera invitado o no.

Pero nos convencieron de que lo moderno era casarse en la Catedral y comer en un restaurante de la capital, de que la tarta San Marcos era mucho más apropiada para una fiesta así, que no era el momento de cantar coplas ni mantear a novios, que la tuna haciendo caja lucía mucho más que las amigas de la novia componiendo chuflas y danzas.

Nos convencieron de esto como nos convencieron de que el halloween existe, que Papá Nöel llega en trineo al último pueblo de la provincia, que los buenos trajes de baile son de compra... nos convencieron de todo, siempre que pasáramos por caja.

Y pasamos por caja con generosidad. Un día es un día y sólo se casa a un hijo una vez (eso sería entonces).

Yo creo que nos engañaron.

http://www. lacronicadeleon. es/2012/08/27/fotografia. html