MANZANEDA DE OMAÑA: por Alejandro Díez González | Publicado el 12 octubre,...

por Alejandro Díez González | Publicado el 12 octubre, 2011 | Actualizado a las 23:55

Para hablar de Murias hay que empezar hablando de su árbol insignia, el bidul.

El abedul es un árbol curioso, un pionero del monte. El abedul, que casi siempre anda cerca del agua, en barrancos o por encima de robledales y/o hayedos, pocas veces forma bosques compactos, por lo menos en nuestras latitudes, encontrándose escasos ejemplos en Asturias, Galicia, León y Pirineos sobretodo.
En el sur de la cordillera cantábrica, pegando con el Alto Sil y Babia, se encuentra la comarca de Omaña, posiblemente la zona de León junto con Laciana que mejores ejemplos nos puede dar sobre bosques de abedules de considerable tamaño y longitud.

Murias de Paredes

Para comprobarlo nos vamos a trasladar en este primer reportaje sobre Omaña al inicio de la comarca, a las fuentes madre del río Omaña, bajo en Puerto de la Magdalena en los valles de Murias de Paredes, Senra y Montrondo, donde crece un extenso abedular en toda la cara norte de la sierra de Oceo.

Existe una ruta señalizada por Cuatro valles llamada Las Fuentes del Omaña que vamos a utilizar en los dos primeros kilómetros, desviándonos luego hacia otro valle.

Labores de huerta en Montrondo

Para ello nos acercamos a la localidad de Montrondo, primer pueblo que conoce el Omaña que baja de las cumbres del Tambarón, y que toma su nombre del mont-reondo que se eleva a su izquierda, llamado El Cueto (1.726 metros).

En Montrondo vive Benigno, paisano omañés donde los haya, con el cual al final de la ruta tuvimos una agradable charla. El pueblo, grande, apenas mantiene población durante el invierno, y son varias las casas que se dan a la venta y al alquiler. Casas, por otra parte, con una estupenda variedad de arquitectura tradicional leonesa que invita a pasear por sus tranquilas calles.

Salimos del pueblo por la pista que se cruza el joven Omaña hacia el valle que culmina en las faldas del Tambarón y La Peñona. El camino es bueno y las vistas son bastante buenas desde el principio, contemplando la descarnada Peña Negra que se eleva a la derecha del valle, mostrando sus canales y sus helechares ya vestidos de otoño.

Un paseo por Murias de Paredes
por Alejandro Díez González | Publicado el 12 octubre, 2011 | Actualizado a las 23:55

Para hablar de Murias hay que empezar hablando de su árbol insignia, el bidul.

El abedul es un árbol curioso, un pionero del monte. El abedul, que casi siempre anda cerca del agua, en barrancos o por encima de robledales y/o hayedos, pocas veces forma bosques compactos, por lo menos en nuestras latitudes, encontrándose escasos ejemplos en Asturias, Galicia, León y Pirineos sobretodo.

Betula Alba

En el sur de la cordillera cantábrica, pegando con el Alto Sil y Babia, se encuentra la comarca de Omaña, posiblemente la zona de León junto con Laciana que mejores ejemplos nos puede dar sobre bosques de abedules de considerable tamaño y longitud.

Murias de Paredes

Para comprobarlo nos vamos a trasladar en este primer reportaje sobre Omaña al inicio de la comarca, a las fuentes madre del río Omaña, bajo en Puerto de la Magdalena en los valles de Murias de Paredes, Senra y Montrondo, donde crece un extenso abedular en toda la cara norte de la sierra de Oceo.

Existe una ruta señalizada por Cuatro valles llamada Las Fuentes del Omaña que vamos a utilizar en los dos primeros kilómetros, desviándonos luego hacia otro valle.

Labores de huerta en Montrondo

Para ello nos acercamos a la localidad de Montrondo, primer pueblo que conoce el Omaña que baja de las cumbres del Tambarón, y que toma su nombre del mont-reondo que se eleva a su izquierda, llamado El Cueto (1.726 metros).

En Montrondo vive Benigno, paisano omañés donde los haya, con el cual al final de la ruta tuvimos una agradable charla. El pueblo, grande, apenas mantiene población durante el invierno, y son varias las casas que se dan a la venta y al alquiler. Casas, por otra parte, con una estupenda variedad de arquitectura tradicional leonesa que invita a pasear por sus tranquilas calles.

Montrondo desde el monte de El Cueto

Camino hacia el abedular

Salimos del pueblo por la pista que se cruza el joven Omaña hacia el valle que culmina en las faldas del Tambarón y La Peñona. El camino es bueno y las vistas son bastante buenas desde el principio, contemplando la descarnada Peña Negra que se eleva a la derecha del valle, mostrando sus canales y sus helechares ya vestidos de otoño.

Vacas "camufladas"

En apenas veinticinco minutos el valle se abre por fin, mostrando una vega llena de praderas, murias y vegetación de ribera. Pero lo más importante de este punto es el abedular que crece a la izquierda del camino. El bidul, nombre como se conoce en buena parte de León, es un vestigio de épocas pasadas, cuando el hielo aún dominaba buena parte del continente. Con el posterior cambio del clima, las bidulares fueron transformándose en robledales y hayedos, relegando a este especie de corteza blanca a los arroyos y barrancos, perdiendo su condición de bosque.

El abedular de Montrondo

Por eso, estos bosques de Murias de Paredes (Fasgarón, La Guariza, Montrondo…) son auténticas huellas del pasado terrestre, constituyendo un punto de interés biológico importantísimo, y si a ello sumamos la presencia del Urogallo y el Oso, tenemos la razón de por qué Omaña sea Reserva de la Biosfera.