Las hacenderas, caldero a caldero haremos otro mundo
Siempre es tiempo de hacendera pues siempre hay algo que arreglar. Siempre es tiempo de hacendera pues siempre es bueno que los pueblos se reúnan, primero a trabajar y después a comer unas cubas de chicharro y tomar unos cántaros de vino.
Y hablar y escuchar a los viejos del lugar y pensar en nuevas hacenderas, en otras obras comunales.
Pero van desapareciendo las hacenderas como cada día son más escasos los Concejos y los consejos de los viejos del lugar presidiendo la reunión de muchos domingos en la plaza de la iglesia, a toque de campana.
Se van olvidando aquellas cuidadas ordenanzas, escritas con una muy cuidada letra, las nuevas generaciones miran extrañadas cuando les leen en viejos legajos aquello de “otrosí ordenamos adónde han de ir a pastar las vacas y las caballerías; cuáles pagos quedan abiertos o derrotos y cuales cerrados o cotos...”.
Van siendo historia imágenes como la de la fotografía, de una hacendera a la que acudieron las mujeres con calderos (¿un incendio?). La imagen más contundente de que la unión hace la fuerza, de que muchos calderos tal vez muevan el mundo. No en vano, los más soñadores de Riaño han elegido al caldero como símbolo, como herramienta con la que van a vaciar el pantano.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/04/23/fotografia. html
Siempre es tiempo de hacendera pues siempre hay algo que arreglar. Siempre es tiempo de hacendera pues siempre es bueno que los pueblos se reúnan, primero a trabajar y después a comer unas cubas de chicharro y tomar unos cántaros de vino.
Y hablar y escuchar a los viejos del lugar y pensar en nuevas hacenderas, en otras obras comunales.
Pero van desapareciendo las hacenderas como cada día son más escasos los Concejos y los consejos de los viejos del lugar presidiendo la reunión de muchos domingos en la plaza de la iglesia, a toque de campana.
Se van olvidando aquellas cuidadas ordenanzas, escritas con una muy cuidada letra, las nuevas generaciones miran extrañadas cuando les leen en viejos legajos aquello de “otrosí ordenamos adónde han de ir a pastar las vacas y las caballerías; cuáles pagos quedan abiertos o derrotos y cuales cerrados o cotos...”.
Van siendo historia imágenes como la de la fotografía, de una hacendera a la que acudieron las mujeres con calderos (¿un incendio?). La imagen más contundente de que la unión hace la fuerza, de que muchos calderos tal vez muevan el mundo. No en vano, los más soñadores de Riaño han elegido al caldero como símbolo, como herramienta con la que van a vaciar el pantano.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/04/23/fotografia. html