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TEATRO ‘Todos eran mis hijos’
“El Omaña es el río de mi vida”
Fran Perea, actor en León y Ponferrada, recordó su infancia en tierras leonesas
Carlos Hipólito y Fran Perea protagonizan un vibrante duelo interpretativo en la obra de Arthur Miller que representaron en León y Ponferrada.
F. Fernández / León
En el largo (y merecido) aplauso final a los actores que acababan de protagonizar ‘Todos eran mis hijos’ en el Auditorio Ciudad de León, uno de los actores —el gran protagonista junto a Carlos Hipólito— el conocido y polifacético Fran Perea se adelanta unpaso, mira hacia uno de los palcos y saluda con mucha complicidad.
¿Quién estaba allí? Pues sus amigos de Omaña, porque aunque el cantante y actor de series como Los Serrano es de Málaga por sus venas corre sangre leonesa, de Omaña, él mismo lo había escrito en su blog unos días antes (ver la entrada en la columna de la derecha de esta misma página). La entrada se titulaba de manera significativa ‘El río de mi vida’ y se refería al Omaña. “Una parte de mi sangre viene de aquellas tierras y ahora vuelve a ellas para hacer lo que sabe”.
Ya era sabida su vinculación con esta tierra. En otra presencia anterior en León había hablado con La Crónica y la revista De Omaña en uno de sus primeros números, el 2, recordaba los primeros años de Fran Perea en esta comarca leonesa. “El nombre de Omaña me dice mucho. Es un nombre que me recuerda al que yo considero el río de mi vida, el río de la comarca de la que procede mi familia materna, del lugar al que hemos ido a pasar los veranos atravesando toda España de Sur a Norte, desde que tengo uso de razón”.
Durante su infancia y adolescencia Fran Perea viajaba hasta Omaña y permanecía a la orilla de su río durante varios meses, los de verano, de julio a septiembre. De esa época recuerda sobre todo la figura de su abuelo, Manolo. “Me quedaba en Omaña con los abuelos y disfrutaba sobre todo con mi abuelo Manolo, omañés de pura cepa, por los cuatro costados y me gustaba, sobre todo, participar en las faenas agrícolas, ir con él a recogerla hierba, verle segar a guadaña, ordeñar las vacas, todas esas faenas realmente duras pero que hacen felices a los niños”.
Ahora ha regresado, fugazmente, como protagonista de una obra de teatro. Ha sido la gran sorpresa de la temporada, todos coinciden en que ha crecido como actor. “Fran Perea es el hijo menor, con una fuerza, una presencia escénica y una voz al viejo estilo. ¡Qué inteligencia la de este chico al aparcar la popularidad fácil de las series televisivas para dedicarse al teatro! Sus enfrentamientos con Carlos Hipólito son estremecedores. Fran Perea está estupendo en los momentos finales”, escribía Antonio Castro en el estreno de la obra en Madrid.
TEATRO ‘Todos eran mis hijos’
“El Omaña es el río de mi vida”
Fran Perea, actor en León y Ponferrada, recordó su infancia en tierras leonesas
Carlos Hipólito y Fran Perea protagonizan un vibrante duelo interpretativo en la obra de Arthur Miller que representaron en León y Ponferrada.
F. Fernández / León
En el largo (y merecido) aplauso final a los actores que acababan de protagonizar ‘Todos eran mis hijos’ en el Auditorio Ciudad de León, uno de los actores —el gran protagonista junto a Carlos Hipólito— el conocido y polifacético Fran Perea se adelanta unpaso, mira hacia uno de los palcos y saluda con mucha complicidad.
¿Quién estaba allí? Pues sus amigos de Omaña, porque aunque el cantante y actor de series como Los Serrano es de Málaga por sus venas corre sangre leonesa, de Omaña, él mismo lo había escrito en su blog unos días antes (ver la entrada en la columna de la derecha de esta misma página). La entrada se titulaba de manera significativa ‘El río de mi vida’ y se refería al Omaña. “Una parte de mi sangre viene de aquellas tierras y ahora vuelve a ellas para hacer lo que sabe”.
Ya era sabida su vinculación con esta tierra. En otra presencia anterior en León había hablado con La Crónica y la revista De Omaña en uno de sus primeros números, el 2, recordaba los primeros años de Fran Perea en esta comarca leonesa. “El nombre de Omaña me dice mucho. Es un nombre que me recuerda al que yo considero el río de mi vida, el río de la comarca de la que procede mi familia materna, del lugar al que hemos ido a pasar los veranos atravesando toda España de Sur a Norte, desde que tengo uso de razón”.
Durante su infancia y adolescencia Fran Perea viajaba hasta Omaña y permanecía a la orilla de su río durante varios meses, los de verano, de julio a septiembre. De esa época recuerda sobre todo la figura de su abuelo, Manolo. “Me quedaba en Omaña con los abuelos y disfrutaba sobre todo con mi abuelo Manolo, omañés de pura cepa, por los cuatro costados y me gustaba, sobre todo, participar en las faenas agrícolas, ir con él a recogerla hierba, verle segar a guadaña, ordeñar las vacas, todas esas faenas realmente duras pero que hacen felices a los niños”.
Ahora ha regresado, fugazmente, como protagonista de una obra de teatro. Ha sido la gran sorpresa de la temporada, todos coinciden en que ha crecido como actor. “Fran Perea es el hijo menor, con una fuerza, una presencia escénica y una voz al viejo estilo. ¡Qué inteligencia la de este chico al aparcar la popularidad fácil de las series televisivas para dedicarse al teatro! Sus enfrentamientos con Carlos Hipólito son estremecedores. Fran Perea está estupendo en los momentos finales”, escribía Antonio Castro en el estreno de la obra en Madrid.