CANTO RODADO
Asombradas
El ayuntamiento de león prescinde de la agente de igualdad y la diputación tiene en suspenso el programa de salud para las mujeres del mundo rural
ANA GAITERO 04/03/2012
La igualdad todavía asombra. Una mañana cualquiera un hombre joven se dispone a tender la ropa en el patio de su casa. El vecino jubilado se asoma a la ventana para espantar el aburrimiento y se da de bruces con una escena inesperada. No lo puede evitar: « ¿Qué? ¿Tienes a la mujer mala?», le espeta al chaval. «No, no. Está trabajando», contesta el joven, tranquilo. El jubilado se queda parado. Mucho han cambiado los tiempos, masculla para sus adentros.
A un padre primerizo se le ocurre comentar en la barra del bar que ha tenido un día torero entre pañales, comida y carreras detrás de su criatura. El camarero, más entrado en años, le increpa entre risas y veras: Pero, ¿para qué tienes a la mujer, hombre?». Vivimos en el siglo XXI pero no se ha dado cuenta. O no quiere.
Ya son menos los que presumen de no haber cambiado un pañal en su vida. Pero haberlos, haylos. La igualdad real está en construcción. En cada momento de la vida cotidiana hay una oportunidad para apuntalarla. O para destrozar el camino que tanto esfuerzo y trabajo ha costado trazar. La construcción, y no sólo el ladrillo, está en crisis. Ahora impera la destrucción o la deconstrucción, que es la que marca las tendencias gastronómicas. La marcha atrás.
Un paso atrás
La crisis es un caldo de cultivo idóneo para parar los avances. De entrada, las mujeres tienen menos posibilidades de autonomía económica. Según la Unión Europea, el 59% de las mujeres en edad de trabajar tiene empleo en comparación con el 73% de los hombres y sus salarios son, por término medio, un 16% inferiores a los de los hombres.
La decisión de no renovar el contrato a la agente de igualdad en el Ayuntamiento de León, bajo la excusa del ahorro, es otro paso atrás. Prescindir de una profesional cualificada para orientar la equidad dentro del ayuntamiento y de las políticas municipales no es ahorrar, es despilfarrar el trabajo realizado en los últimos años. Es una decisión de claro contenido político. La Junta dejó de subvencionar la contratación de agentes de igualdad en las entidades locales hace más de un año.
Para no ser menos, la Diputación tiene en suspenso el programa Hazlo por tí, dirigido a las mujeres del área rural y cuya finalidad principal es el cuidado de la salud y la mejora de su calidad de vida. Y todo por unas migajas que apenas sobrepasan los 40.000 euros. Si sumanos lo que han cobrado los consejeros concejales de un partido y otro en la Caja durante el 2011 seguro que daba para dos programas de Hazlo por tí en los pueblos o para contratar a la agente de igualdad del Ayuntamiento de León.
Eso fue lo que le pareció a la pressidenta de la Agrupación Leonesa de Mujeres Abogadas, Pilar Díez, cuando se rasgaban las vestiduras en el Consejo de las Mujeres de León por la merma del presupuesto en programas de igualdad. Pero es más fácil quitar derechos que suprimir privilegios.
Marea violeta
Las mujeres están asombradas. Pero no de sorpresa. Cada vez más envueltas en la sombra de la crisis. Como en la sombra han estado a lo largo de la historia. Las imágenes de mujeres rescatadas de los archivos de la agencia Efe desde su creación en 1939 hacen luz sobre las sombras de la historia. La exposición está en Astorga desde el viernes. En la Biblioteca Municipal.
Por muy marcha atrás que den, ya no estamos en 1939. Ni volveremos. Las mujeres salen de la sombra en la música, en la ciencia, en la literatura, en la moda y en el día a día. Se mueven como una marea viva. Marea violeta. Para no dar más marcha atrás.
Asombradas
El ayuntamiento de león prescinde de la agente de igualdad y la diputación tiene en suspenso el programa de salud para las mujeres del mundo rural
ANA GAITERO 04/03/2012
La igualdad todavía asombra. Una mañana cualquiera un hombre joven se dispone a tender la ropa en el patio de su casa. El vecino jubilado se asoma a la ventana para espantar el aburrimiento y se da de bruces con una escena inesperada. No lo puede evitar: « ¿Qué? ¿Tienes a la mujer mala?», le espeta al chaval. «No, no. Está trabajando», contesta el joven, tranquilo. El jubilado se queda parado. Mucho han cambiado los tiempos, masculla para sus adentros.
A un padre primerizo se le ocurre comentar en la barra del bar que ha tenido un día torero entre pañales, comida y carreras detrás de su criatura. El camarero, más entrado en años, le increpa entre risas y veras: Pero, ¿para qué tienes a la mujer, hombre?». Vivimos en el siglo XXI pero no se ha dado cuenta. O no quiere.
Ya son menos los que presumen de no haber cambiado un pañal en su vida. Pero haberlos, haylos. La igualdad real está en construcción. En cada momento de la vida cotidiana hay una oportunidad para apuntalarla. O para destrozar el camino que tanto esfuerzo y trabajo ha costado trazar. La construcción, y no sólo el ladrillo, está en crisis. Ahora impera la destrucción o la deconstrucción, que es la que marca las tendencias gastronómicas. La marcha atrás.
Un paso atrás
La crisis es un caldo de cultivo idóneo para parar los avances. De entrada, las mujeres tienen menos posibilidades de autonomía económica. Según la Unión Europea, el 59% de las mujeres en edad de trabajar tiene empleo en comparación con el 73% de los hombres y sus salarios son, por término medio, un 16% inferiores a los de los hombres.
La decisión de no renovar el contrato a la agente de igualdad en el Ayuntamiento de León, bajo la excusa del ahorro, es otro paso atrás. Prescindir de una profesional cualificada para orientar la equidad dentro del ayuntamiento y de las políticas municipales no es ahorrar, es despilfarrar el trabajo realizado en los últimos años. Es una decisión de claro contenido político. La Junta dejó de subvencionar la contratación de agentes de igualdad en las entidades locales hace más de un año.
Para no ser menos, la Diputación tiene en suspenso el programa Hazlo por tí, dirigido a las mujeres del área rural y cuya finalidad principal es el cuidado de la salud y la mejora de su calidad de vida. Y todo por unas migajas que apenas sobrepasan los 40.000 euros. Si sumanos lo que han cobrado los consejeros concejales de un partido y otro en la Caja durante el 2011 seguro que daba para dos programas de Hazlo por tí en los pueblos o para contratar a la agente de igualdad del Ayuntamiento de León.
Eso fue lo que le pareció a la pressidenta de la Agrupación Leonesa de Mujeres Abogadas, Pilar Díez, cuando se rasgaban las vestiduras en el Consejo de las Mujeres de León por la merma del presupuesto en programas de igualdad. Pero es más fácil quitar derechos que suprimir privilegios.
Marea violeta
Las mujeres están asombradas. Pero no de sorpresa. Cada vez más envueltas en la sombra de la crisis. Como en la sombra han estado a lo largo de la historia. Las imágenes de mujeres rescatadas de los archivos de la agencia Efe desde su creación en 1939 hacen luz sobre las sombras de la historia. La exposición está en Astorga desde el viernes. En la Biblioteca Municipal.
Por muy marcha atrás que den, ya no estamos en 1939. Ni volveremos. Las mujeres salen de la sombra en la música, en la ciencia, en la literatura, en la moda y en el día a día. Se mueven como una marea viva. Marea violeta. Para no dar más marcha atrás.