MANZANEDA DE OMAÑA: ¿Ahora se acuerdan de nosotros?...

¿Ahora se acuerdan de nosotros?

León es la capital. Las gentes de esta ciudad suelen repetir con orgullo cuando hablan unos de otros aquello de “somos de León de toda la vida”, una expresión que no abarca a los de las diversas Matallanas, Toreno o Rodrigatos de la Obispalía.

Los de los pueblos venían los domingos a la ciudad, quedaban debajo del reloj del Banco de Bilbao en la plaza de Santo Domingo, bailaban en el Club Radio o la Tropicana, compraban en Pallarés o en Casa Lubén y regresaban en los coches de línea a sus pueblos, a sus afanes, a sus minas y sus ganados.

Pero, de repente un día, se dan cuenta de que en la capital sobra ringo rango pero les falta espacio para las basuras que produce. Les sale el gen capitalino y viajan sus autoridades municipales por los pueblos de la provincia con la chequera y preguntan que cuánto cuesta dejar aquí nuestros residuos.

Estuvieron aquí o allá, convencieron a un alcalde y pensaron que en medio de un robledal centenario, en un paraje de nombre tan sugestivo como El Picón de la Cota, allá por Villamartín de Don Sancho, quedaría pintiparada su basura.

No contaban con que la gente también ama a sus árboles y a sus paisajes, con que para decir a alguien “lo que yo no quiero te lo pongo a ti” no basta con pedir precio. Y se revelaron hombres y mujeres que jamás lo habían imaginado.

http://www. lacronicadeleon. es/2012/02/11/fotografia. html