BANQUETES HISTÓRICOS
De antiguo le vienen a León el gusto y el refinamiento en el comer. El magnate don Arias y su esposa doña Adosinda obsequiaron en León con un banquete de largueza inusitada al abad diplomático de Ardón que regresaba de Córdoba, donde le había enviado la reina Elvira para renovar mandaciones de paz ante el califa Al-Hakam II. En su libro "Una ciudad de la España cristiana hace mil años", Claudio Sánchez Albornoz describe la vajilla fastuosa donde los criados de don Arias sirvieron caldo de tocino con cecina de colas de castrón, lomos en adobo, piernas de cordero asado, truchas del Porma, guisos de ánade y gallina, sidra y vinos bien añejados, higos, peras, manzanas, queso con miel y unas confituras regaladas por la abadesa de San Miguel Arcángel, que lo era a la sazón doña Gonza, mujer de muchas letras, amén de muchas oraciones y belleza singular.
El año jacobeo de 1434, don Suero de Quiñones, en el Puente del Paso Honroso del Órbigo, rompió trescientas lanzas por el amor de una dama que le enajenaba el sentido y ofreció una comilona imperial a los justadores, los cuales juraron sobre el pavón horneado e ingirieron cañadas o tuétanos de animales nobles para dar fuerza al cuerpo y grandeza al espíritu.
Desternillante, selecto y abundoso fue el banquete de bodas de La Pícara Justina, mesonera mayor en Mansilla de las Mulas y cuya madre murió de un derrame cerebral pero mordiendo una longaniza.
El Padre Isla nos proporciona datos interesantísimos sobre el convite de cuando fray Gerundio predicó el sermón del Sacramento en su pueblo natal de Campazas. "Diose principio a la comida -escribe el jesuita leonés-según la loable costumbre en mesas de mayordomía, con una chanfaina. Hubo su cordero asado, sus conejos, su olla de vaca, carnero, cecina, chorizos y jamón, todo en abundancia, sirviéndose por postres aceitunas, pimientos y queso de la tierra; suponiéndose que no sólo andaba rodando por la mesa el vino del Páramo, sino que el de la Nava hizo rodar por aquellos suelos al cabo de la comida a más de dos convidados".
La Provincia de León
DIPUTACIÓN DE LEÓN.
De antiguo le vienen a León el gusto y el refinamiento en el comer. El magnate don Arias y su esposa doña Adosinda obsequiaron en León con un banquete de largueza inusitada al abad diplomático de Ardón que regresaba de Córdoba, donde le había enviado la reina Elvira para renovar mandaciones de paz ante el califa Al-Hakam II. En su libro "Una ciudad de la España cristiana hace mil años", Claudio Sánchez Albornoz describe la vajilla fastuosa donde los criados de don Arias sirvieron caldo de tocino con cecina de colas de castrón, lomos en adobo, piernas de cordero asado, truchas del Porma, guisos de ánade y gallina, sidra y vinos bien añejados, higos, peras, manzanas, queso con miel y unas confituras regaladas por la abadesa de San Miguel Arcángel, que lo era a la sazón doña Gonza, mujer de muchas letras, amén de muchas oraciones y belleza singular.
El año jacobeo de 1434, don Suero de Quiñones, en el Puente del Paso Honroso del Órbigo, rompió trescientas lanzas por el amor de una dama que le enajenaba el sentido y ofreció una comilona imperial a los justadores, los cuales juraron sobre el pavón horneado e ingirieron cañadas o tuétanos de animales nobles para dar fuerza al cuerpo y grandeza al espíritu.
Desternillante, selecto y abundoso fue el banquete de bodas de La Pícara Justina, mesonera mayor en Mansilla de las Mulas y cuya madre murió de un derrame cerebral pero mordiendo una longaniza.
El Padre Isla nos proporciona datos interesantísimos sobre el convite de cuando fray Gerundio predicó el sermón del Sacramento en su pueblo natal de Campazas. "Diose principio a la comida -escribe el jesuita leonés-según la loable costumbre en mesas de mayordomía, con una chanfaina. Hubo su cordero asado, sus conejos, su olla de vaca, carnero, cecina, chorizos y jamón, todo en abundancia, sirviéndose por postres aceitunas, pimientos y queso de la tierra; suponiéndose que no sólo andaba rodando por la mesa el vino del Páramo, sino que el de la Nava hizo rodar por aquellos suelos al cabo de la comida a más de dos convidados".
La Provincia de León
DIPUTACIÓN DE LEÓN.