MANZANEDA DE OMAÑA: Gentes de ayer, gentes de hoy...

Gentes de ayer, gentes de hoy

Ahí tienes una vieja puerta de cualquiera de nuestros pueblos, en este caso de la mítica la Cabrera. Ahí conviven el cierre de toda la vida, la vieja tranca, y el candado de nuestros días, el que lo mismo nos sirve para la puerta, que para la bicicleta, la entrada del huerto o el cementerio de todos.
No solo son diferentes en el aspecto, en los materiales, en la simplicidad... lo que realmente representan son dos formas de vida que se han ido alejando una de la otra hasta casi no conocerse.

La vieja tranca de hierro recuerda los tiempos de la vida comunal, de la vecindad, los años en los que las casas estaban abiertas, en los que no había más que tirar de la cuerda o quitar la aldaba para entrar y coger el hacha que necesitas o la guadaña que no tienes a mano. Son aromas de aquellos tiempos en los que la vida comunal no solo era una costumbre, era una acuciante necesidad, nadie era autosuficiente.

El candado significa el fin de las puertas abiertas, de la vecindad, del concejo, del hacha de todos... es el ejemplo de los recelos que la llamada vida moderna nos ha traído, de los miedos a quien pueda entrar en tu espacio, de las sospechas, del temor a los robos. Del individualismo
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
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