Los desprecios siempre son injustos
Los desprecios siempre son injustos, se hagan en nombre de lo que se hagan, del bien común, del progreso, de la solidaridad, del futuro, de la economía... Pueden ser palabras bellas, pero jamás pueden cimentarse en un desprecio.
Y esta foto de un pantano sin agua, el de Riaño, es la mejor ilustración para un desprecio, el que se ejerció en aquella tierra ahora hace 25 años, el desprecio que se ejerció contra sus vecinos.
Desprecio a la verdad. No hay más que viajar a las hemerotecas y mirar las cifras de regadío prometido y las ridículas cifras hechas realidad.
Desprecio a la pertenencia a una tierra. Es doloroso comprobar cómo hoy quienes se sienten engañados son aquellos a los que se espoleó y subvencionó para que se manifestaran exigiendo que se taparan los pueblos de otras gentes, tan leoneses como ellos.
Desprecio a los sentimientos. Se repetirá muchas veces en los reportajes de los 25 años del comienzo de todo la foto de Vicente en madreñas levantando la ‘hijada’ contra un pelotón de guardias civiles ¿Cuánta impotencia habría acumulado el pacífico paisano de la boina para explotar como lo hizo?
Desprecio a la dignidad ¿Cómo puede el exministro Cosculluela decir que allí no hubo ni un rasguño?, ¿qué pensará la familia de quien se descerrajó la cabeza antes que abandonar su casa?
Los desprecios siempre son injustos, se hagan en nombre de lo que se hagan, del bien común, del progreso, de la solidaridad, del futuro, de la economía... Pueden ser palabras bellas, pero jamás pueden cimentarse en un desprecio.
Y esta foto de un pantano sin agua, el de Riaño, es la mejor ilustración para un desprecio, el que se ejerció en aquella tierra ahora hace 25 años, el desprecio que se ejerció contra sus vecinos.
Desprecio a la verdad. No hay más que viajar a las hemerotecas y mirar las cifras de regadío prometido y las ridículas cifras hechas realidad.
Desprecio a la pertenencia a una tierra. Es doloroso comprobar cómo hoy quienes se sienten engañados son aquellos a los que se espoleó y subvencionó para que se manifestaran exigiendo que se taparan los pueblos de otras gentes, tan leoneses como ellos.
Desprecio a los sentimientos. Se repetirá muchas veces en los reportajes de los 25 años del comienzo de todo la foto de Vicente en madreñas levantando la ‘hijada’ contra un pelotón de guardias civiles ¿Cuánta impotencia habría acumulado el pacífico paisano de la boina para explotar como lo hizo?
Desprecio a la dignidad ¿Cómo puede el exministro Cosculluela decir que allí no hubo ni un rasguño?, ¿qué pensará la familia de quien se descerrajó la cabeza antes que abandonar su casa?