ALIMENTACIÓN
La cecina de León, doblemente exquisita
El próximo año podrían estar en el mercado las primeras piezas con la catalogación de Reserva
M. A. Reinares / Astorga
Diecisiete años después de que la Cecina de León lograra el marchamo de calidad que da la Indicación Geográfica Protegida (IGP) se ha dado un paso más. Ayer, la capital maragata acogió el acto de presentación de la Cecina de León Reserva, la misma calidad pero diferente metodología que hace que las piezas cárnicas tengan un periodo de curación de doce meses.
Durante la presentación del nuevo producto el presidente del Consejo Regulador de la Cecina de León, José Luis Nieto Martínez, no dudo en referirse a la reserva como un “manjar exquisito”. Destacó, además, que el 20% de la producción anual de la cecina leonesa entrará en la catalogación de reserva al confirmar que la mayor parte de los industriales que forman parte de la IGP apuestan por el nuevo producto, que además se convertirá en el primero de la comunidad en contar con esta catalogación de calidad.
A principios del próximo año, confirmó el presidente de la IGP, podrían estar en el mercado las primeras piezas de la Cecina Reserva de León.
En el capítulo de reivindicaciones, el presidente de la marca de calidad pidió el compromiso de las administraciones públicas para el desarrollo y la firma de convenios bilaterales con otros países, sobre todo de Oriente Medio, potenciales clientes del producto leonés.
Nieto Martínez, además, no ocultó su malestar por el “fraude” que existe en la comercialización de la cecina leonesa desde el momento en que se venden piezas que no han sido verificadas por la IGP. En este sentido apeló a la necesidad de “luchar por lo nuestro” y no dudó en calificar como “un problema serio” el hecho de que en el mercado haya cecina que no ha pasado todos los controles de calidad.
Recordó el presidente que la IGP que desde que se logró el certificado de calidad se ha pasado una producción de 33.000 piezas a 100.000. Actualmente hay 21 operadores inscritos.
Durante la presentación de la Cecina Reserva, la directora general de Industria y Mercados Alimentarios del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Isabel Bombal, destacó la importancia que para España tienen las figuras de protección de la calidad diferenciada, en particular las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, indicando que el país se caracteriza por contar con gran diversidad de alimentos reconocidos que tienen origen en la amplia cultura, historia y riqueza gastronómica, y fruto de ello son las más de 300 denominaciones e IGP reconocidas a nivel comunitario.
Igualmente, destacó que mediante la protección de las IGP “se fomenta la diversificación de la producción agrícola, orientada a la consecución de un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda”. En relación a su comercialización, Bombal destacó que resulta “muy beneficiosa” para el mundo rural, en especial para las zonas menos favorecidas y más apartadas, al contribuir a la mejora de la renta de los agricultores y al asentamiento de la población rural, favoreciendo “la sostenibilidad social y medioambiental en esas zonas”.
Finalmente hizo referencia a la IGP Cecina de León, haciendo hincapié en sus características específicas y destacando su “reconocido prestigio”, al tiempo que recordó que esta IGP fue aprobada por orden ministerial en 1994 e inscrita en el Registro Comunitario mediante reglamento de 1996, habiéndose remitido recientemente, en mayo de 2010, una solicitud a la Comisión Europea para la modificación de su pliego de condiciones relativo a la descripción del producto, prueba del origen, método de obtención y etiquetado, solicitud que, mientras se tramita, ha obtenido la Protección Nacional Transitoria por parte de la Dirección General de Industria y Mercados Alimentarios.
La cecina de León, doblemente exquisita
El próximo año podrían estar en el mercado las primeras piezas con la catalogación de Reserva
M. A. Reinares / Astorga
Diecisiete años después de que la Cecina de León lograra el marchamo de calidad que da la Indicación Geográfica Protegida (IGP) se ha dado un paso más. Ayer, la capital maragata acogió el acto de presentación de la Cecina de León Reserva, la misma calidad pero diferente metodología que hace que las piezas cárnicas tengan un periodo de curación de doce meses.
Durante la presentación del nuevo producto el presidente del Consejo Regulador de la Cecina de León, José Luis Nieto Martínez, no dudo en referirse a la reserva como un “manjar exquisito”. Destacó, además, que el 20% de la producción anual de la cecina leonesa entrará en la catalogación de reserva al confirmar que la mayor parte de los industriales que forman parte de la IGP apuestan por el nuevo producto, que además se convertirá en el primero de la comunidad en contar con esta catalogación de calidad.
A principios del próximo año, confirmó el presidente de la IGP, podrían estar en el mercado las primeras piezas de la Cecina Reserva de León.
En el capítulo de reivindicaciones, el presidente de la marca de calidad pidió el compromiso de las administraciones públicas para el desarrollo y la firma de convenios bilaterales con otros países, sobre todo de Oriente Medio, potenciales clientes del producto leonés.
Nieto Martínez, además, no ocultó su malestar por el “fraude” que existe en la comercialización de la cecina leonesa desde el momento en que se venden piezas que no han sido verificadas por la IGP. En este sentido apeló a la necesidad de “luchar por lo nuestro” y no dudó en calificar como “un problema serio” el hecho de que en el mercado haya cecina que no ha pasado todos los controles de calidad.
Recordó el presidente que la IGP que desde que se logró el certificado de calidad se ha pasado una producción de 33.000 piezas a 100.000. Actualmente hay 21 operadores inscritos.
Durante la presentación de la Cecina Reserva, la directora general de Industria y Mercados Alimentarios del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), Isabel Bombal, destacó la importancia que para España tienen las figuras de protección de la calidad diferenciada, en particular las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, indicando que el país se caracteriza por contar con gran diversidad de alimentos reconocidos que tienen origen en la amplia cultura, historia y riqueza gastronómica, y fruto de ello son las más de 300 denominaciones e IGP reconocidas a nivel comunitario.
Igualmente, destacó que mediante la protección de las IGP “se fomenta la diversificación de la producción agrícola, orientada a la consecución de un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda”. En relación a su comercialización, Bombal destacó que resulta “muy beneficiosa” para el mundo rural, en especial para las zonas menos favorecidas y más apartadas, al contribuir a la mejora de la renta de los agricultores y al asentamiento de la población rural, favoreciendo “la sostenibilidad social y medioambiental en esas zonas”.
Finalmente hizo referencia a la IGP Cecina de León, haciendo hincapié en sus características específicas y destacando su “reconocido prestigio”, al tiempo que recordó que esta IGP fue aprobada por orden ministerial en 1994 e inscrita en el Registro Comunitario mediante reglamento de 1996, habiéndose remitido recientemente, en mayo de 2010, una solicitud a la Comisión Europea para la modificación de su pliego de condiciones relativo a la descripción del producto, prueba del origen, método de obtención y etiquetado, solicitud que, mientras se tramita, ha obtenido la Protección Nacional Transitoria por parte de la Dirección General de Industria y Mercados Alimentarios.