MANZANEDA DE OMAÑA: La colección del Museo Etnográfico y de la Trashumancia...

La colección del Museo Etnográfico y de la Trashumancia de Torre de Babia ocupa dos casas anejas: los antiguos corrales -en planta baja-y las viviendas del piso superior. Es mucho lo que Isaac Álvarez ha reunido aquí. Lo que vino recogiendo durante toda su vida en el entorno de la propia familia o, fuera de ella, mediante adquisiciones o trueques. Él mismo lleva más de una década restaurando piezas en sus ratos libres, confeccionando fichas técnicas de forma manuscrita -para que todo vaya a tono- y supervisando la habilitación de los edificios.
- He tenido muy buenos colaboradores y asesores, sobre todo para adecuar las casas.

La fotografía que encabeza este reportaje y las dos que van a continuación corresponden a una de las salas más sorprendentes y sugestivas, probablemente la más comentada y recordada del museo.

The Hispanic Society of América, organización que se ocupa investigar la cultura ibérica e iberoamericana, conserva entre sus colecciones 15.000 libros impresos antes del siglo XVIII, 250 incunables, 1.500 pinturas, 1.000 esculturas, innumerables piezas de todo tipo, 15.000 grabados y más de 175.000 fotografías. Entre estas últimas hay una, tomada en el año 1920, cuya copia puede verse en el Museo de Torre de Babia. Está colgada en la pared, a la derecha del Chozuelo de Pastor.
El chozuelo portátil fue un invento muy usado en su tiempo. La foto de la Hispanic Society, obtenida en Extremadura, muestra un terreno que, a requerimiento de su propietario, necesitaba ser fertilizado con el mejor de los abonos. Para este fin es preciso construir un cerco temporal, a base de estacas y una red de cuerda, donde las ovejas son confinadas durante los días precisos para lograr un buen empedrado de residuos orgánicos. Al parecer, no hay abono más nutritivo que el de las ovejas de monte. (Y si es monte babiano, mejor). El chozuelo, tal como se aprecia en la foto puede ser desplazado fácilmente de una finca a otra, siguiendo al rebaño. Sus cuatro robustos asideros facilitan la operación.
El ejemplar que exhibe el Museo de Torre procede de Villargusán, uno de los pueblos del vecino valle de San Emiliano. Tiene un grueso y bien tejido "teitu de pacha", lo que facilita que escurra debidamente el agua incluso bajo la más furiosa borrasca de verano. En el primer tercio del siglo XX, este chozuelo era transportado por dos vacas hasta los pastizales al pie de Peña Ubiña, a 1.800 metros de altura, imagino que por Las Argaxiadas o alrededor.

Durante nuestra visita al museo, Isaac insistió en esta observación:

- Cuando escribas sobre los pastores y la trashumancia no te olvides de las mujeres. Mientras los hombres se ocupaban en las dehesas lejanas de Extremadura, ellas se enfrentaban aquí, solas, a «los ocho meses de invierno». Ellas cargaban con toda la responsabilidad de criar y educar a los hijos y de atender el ganado, la casa y la hacienda en aquellos tiempos y bajo aquellas circunstancias de tanta inseguridad y desvalimiento.