MANZANEDA DE OMAÑA: El progreso en las construcciones...

El progreso en las construcciones

Poco a poco se han cambiado todos los elementos que formaban parte de la casa, las antiguas ventanas muy pequeñas, contrastan con las dimensiones de los edificios de principios de siglo XX, que presentan tamaños que rondan el metro de anchura por 1,20 metros de altura. Comienzan a incorporar elementos como el ladrillo, que poco a poco ha ido haciendo acto de presencia en todas las casas de nuestros pueblos, ganando terreno al adobe y al barro.

Una buena parte de las tareas productivas caseras, se organizaba en torno a los llamados corrales. La vivienda principal organiza a su alrededor una serie de edificaciones y de espacios que tienen un sentido gracias a las labores agrícolas y a las dependencias en las que está dividida.

Para guardar el grano y de paja se construyeron graneros, paneras y pajares, pero la casa rural sigue necesitando cada vez más espacio como consecuencia del aumento de los útiles de labranza y maquinarias cada vez más grandes, necesarias para la realización de las nuevas tareas agrícolas.

Palomares

Palomares definen y completan el panorama de esta arquitectura tradicional. Encontramos una gran variedad de tipos, los hay con planta rectangular, cuadrada, cubiertos a una o dos aguas, con tejados piramidales a cuatro aguas, con o sin patio interior, sin escalón, con uno o varios. También los hay de planta circular, con patio y tejado con aguas hacia el interior, incluso existen de planta hexagonal y cubierta piramidal, entre los remates abundan las linternillas y pináculos. Todos ellos hechos en tapial y adobe, revocados con barro o encalados.