24/05/2011
Mientras León se desperezaba de la resaca electoral, la tragedia se cebaba con una familia en la localidad asturiana de Degaña y se escribía un nuevo capítulo de ese drama inacabado que se esconde bajo lo que damos en llamar 'violencia de género'. Un minero leonés, natural de Caboalles de Abajo, acabó con la vida de dos familiares de su ex mujer y con la de su actual pareja; y a punto estuvo de matar también a su ex mujer y a la madre de ésta. Quienes conocían a las víctimas, en Asturias, en el Bierzo y en Laciana, no salían ayer de su asombro ante un caso que pone de relieve lo inexplicable de las conductas humanas. Los psicólogos ofrecen consuelo a los familiares afectados por esta terrible desgracia y buscan explicaciones que no son nada fáciles. Ciertamente cada caso es un mundo y reta a los manuales y a los esquemas preconcebidos. Lo único que queda claro es el inmenso daño y el dolor generados. Como también sigue siendo evidente que sigue sin ganarse la batalla a esta lacra social. Pese a los esfuerzos desplegados desde las administraciones, las estadísticas siguen siendo hirientes: 85 mujeres fueron víctimas en España de la violencia de género en el 2010 y en lo que va de este año han muerto ya 27 mujeres. Ahora nos toca asomarnos de cerca a esta intolerable estadística.
Mientras León se desperezaba de la resaca electoral, la tragedia se cebaba con una familia en la localidad asturiana de Degaña y se escribía un nuevo capítulo de ese drama inacabado que se esconde bajo lo que damos en llamar 'violencia de género'. Un minero leonés, natural de Caboalles de Abajo, acabó con la vida de dos familiares de su ex mujer y con la de su actual pareja; y a punto estuvo de matar también a su ex mujer y a la madre de ésta. Quienes conocían a las víctimas, en Asturias, en el Bierzo y en Laciana, no salían ayer de su asombro ante un caso que pone de relieve lo inexplicable de las conductas humanas. Los psicólogos ofrecen consuelo a los familiares afectados por esta terrible desgracia y buscan explicaciones que no son nada fáciles. Ciertamente cada caso es un mundo y reta a los manuales y a los esquemas preconcebidos. Lo único que queda claro es el inmenso daño y el dolor generados. Como también sigue siendo evidente que sigue sin ganarse la batalla a esta lacra social. Pese a los esfuerzos desplegados desde las administraciones, las estadísticas siguen siendo hirientes: 85 mujeres fueron víctimas en España de la violencia de género en el 2010 y en lo que va de este año han muerto ya 27 mujeres. Ahora nos toca asomarnos de cerca a esta intolerable estadística.