MANZANEDA DE OMAÑA: Sobre la Mota se eleva...

Sobre la Mota se eleva

el gran castillo de Ordás,

infanzón, guarda y orgullo

de aquel augusto solar

donde fincó Mosén Pedro,

el de la sangre real

de Francia, con los comienzos

de una empresa sin igual.

En el paisaje que se abre

como un poema inmortal,

montaña, ribera, monte,

se dan cita singular,

y en medio, como un caudillo

de entrañable majestad,

se eleva el fuste altanero

del buen torreón de Ordás.

Aldeas, bosques, colinas,

la alta montaña al final,

la rumorosa alameda,

las tierras de barbechar,

toda la vida parece

feliz a tan buen mandar,

mientras lamen los cimientos

de este glorioso solar

las ondas claras del Luna,

que hacen égloga el cantar

de esta vida, en el paisaje

de maravilla, de Ordás.