Entre estas últimas recordaré Petrocoptis glaucifolia subsp. viscosa, planta de la que en el mundo sólo se conocen poblaciones situadas en nuestra provincia o algunas cuyo nombre científico hace mención a nuestros pueblos o comarcas, como Saxifraga babiana, Ranunculus cabrerensis, Campanula arbatica, que fueron descubiertas por primera vez en La Babia, La Cabrera o en las proximidades de Arbas del Puerto, respectivamente.
De entre las otras, mencionar la genciana (Gentiana lutea), si bien ésta, no es la única en nuestra provincia, hay varias más, como Gentiana pneumonanthe, G. verna, G. occidentalis, que debido a su pequeño porte no son perseguidas por los recolectores.
También están presentes en nuestro territorio la árnica (Arnica montana), el té de monte (Sideritis hyssopifolia), los tomillos (Thymus sp.), pues son cinco distintos los representados en nuestra flora, unos de flores blancas (T. mastichina, T. zygis) y otros de flores rosadas (T. praecox, T. pulegiodes y T. mastigophorus) y las mentas (Mentha sp.), entre las cuales se encuentra el poleo (M. pulegium) y otras como M. suaveolens, M. longifolia, M. cervina y M. aquatica, provistas cada una de ellas de un olor y sabor muy diferente.
Muchas son las plantas con flores, que hasta las 3.000, no han sido aquí mencionadas y que en su conjunto componen la diversidad vegetal leonesa, diversidad que merece la pena conocer, pues lo que se conoce se acaba amando y lo que se ama se quiere conservar.
Por último quiero aprovechar estas líneas para recomendar a los viajeros que recorren nuestras tierras que hagan un alto en el camino para contemplar esta biblioteca viva que es nuestra flora y que como otras está llena de bellas páginas de la historia pasada y actual e impregnada del quehacer de nuestros antepasados y con una policromía merecedora de nuestra contemplación y respeto.
De entre las otras, mencionar la genciana (Gentiana lutea), si bien ésta, no es la única en nuestra provincia, hay varias más, como Gentiana pneumonanthe, G. verna, G. occidentalis, que debido a su pequeño porte no son perseguidas por los recolectores.
También están presentes en nuestro territorio la árnica (Arnica montana), el té de monte (Sideritis hyssopifolia), los tomillos (Thymus sp.), pues son cinco distintos los representados en nuestra flora, unos de flores blancas (T. mastichina, T. zygis) y otros de flores rosadas (T. praecox, T. pulegiodes y T. mastigophorus) y las mentas (Mentha sp.), entre las cuales se encuentra el poleo (M. pulegium) y otras como M. suaveolens, M. longifolia, M. cervina y M. aquatica, provistas cada una de ellas de un olor y sabor muy diferente.
Muchas son las plantas con flores, que hasta las 3.000, no han sido aquí mencionadas y que en su conjunto componen la diversidad vegetal leonesa, diversidad que merece la pena conocer, pues lo que se conoce se acaba amando y lo que se ama se quiere conservar.
Por último quiero aprovechar estas líneas para recomendar a los viajeros que recorren nuestras tierras que hagan un alto en el camino para contemplar esta biblioteca viva que es nuestra flora y que como otras está llena de bellas páginas de la historia pasada y actual e impregnada del quehacer de nuestros antepasados y con una policromía merecedora de nuestra contemplación y respeto.