MARTA PRIETO SARRO
Animar al lector a recorrer el curso del río Omaña desde su nacimiento, allá por los altos de Montrondo, hasta la Peñona, por debajo de La Utrera, es animarle a un viaje de robles y abedules, de valles diminutos hendidos por arroyos y regatos, de urces y escobas que pintan la primavera de colores. Y si no fuera porque encontrar hoy gentes en muchos de los pueblos que conforman la Omaña es tarea ardua, sería un viaje de delicia para los oídos porque el habla de los omañeses ancianos, que tiene una particular entonación, suena suave y amoroso. Tiene, además, unas características morfosintácticas y también léxicas que son las que recoge y sistematiza Margarita Álvarez Rodríguez en El habla tradicional de la Omaña Baja (León). La autora, nacida en Paladín, ha recopilado y analizado la evolución de los rasgos del habla omañesa «desde los años 50 del siglo pasado hasta la época actual», lo cual implica recoger «las palabras y expresiones que aún están vivas en el uso o al menos la memoria de los omañeses que siguen poblando nuestras aldeas al día de hoy».
Animar al lector a recorrer el curso del río Omaña desde su nacimiento, allá por los altos de Montrondo, hasta la Peñona, por debajo de La Utrera, es animarle a un viaje de robles y abedules, de valles diminutos hendidos por arroyos y regatos, de urces y escobas que pintan la primavera de colores. Y si no fuera porque encontrar hoy gentes en muchos de los pueblos que conforman la Omaña es tarea ardua, sería un viaje de delicia para los oídos porque el habla de los omañeses ancianos, que tiene una particular entonación, suena suave y amoroso. Tiene, además, unas características morfosintácticas y también léxicas que son las que recoge y sistematiza Margarita Álvarez Rodríguez en El habla tradicional de la Omaña Baja (León). La autora, nacida en Paladín, ha recopilado y analizado la evolución de los rasgos del habla omañesa «desde los años 50 del siglo pasado hasta la época actual», lo cual implica recoger «las palabras y expresiones que aún están vivas en el uso o al menos la memoria de los omañeses que siguen poblando nuestras aldeas al día de hoy».