MANZANEDA DE OMAÑA: EL CHIFLO:...

EL CHIFLO:

El “chiflo”, era el reclamo. El mejor era el de madera de boj. El número de agujeros era variado y se precisaba suavizarlos con aceite de oliva con una pluma. El afilador emitía “sones”, “tonadas” -no gustan de llamar canciones, si bien los más virtuosos interpretaban muiñeiras de la tierra gallega, pasodobles, canciones de siega, etc. - Eran melodías muy parecidas a las de los capadores, pero las gentes de los pueblos las distinguían perfectamente. O asubìo del afilador eran melodías breves, incisivas, brillantes, potentes, sonoras, rematadas en un relampagueante arpegio de notas graves a agudas, y formaba parte integrante del sentir de pueblos y aldeas. -“por lo bien que tocas, te vengo a afilar”, le decían al Sr. Félix González. Y Julio González, O Rodelas, recorría los caminos de Portugal seguido de un tropel de gentes encantadas con sus sones; se presentó a un concurso de canto popular en Lisboa y quedó el segundo, el instrumento con que se acompañó fue el chiflo. Se arrancaba a cantar por los caminos, y en tiempos más recientes arrastraba la rueda atestada de grabadoras y magnetófonos.