Pano entierra una vida en el PP
El histórico diputado provincial y alcalde de Riello anuncia al partido que no vuelve a presentarse
19/01/2011 L. urdiales | redacción
Le contempla un cuarto de siglo entre los torreones del Palacio de los Guzmanes. Otro tanto como alcalde de Riello. Fue oposición y luego gobierno, de forma continua, en todas las áreas posibles de gestión. Hizo números, cuadró presupuestos, inventó gestiones que marcaron mandatos; fue sombra de presidentes, su valedor entre bastidores. Cipriano Elías Martínez, Pano, alcalde de Riello, eligió el fax para comunicarle al PP que deja la trinchera, la primera línea de fuego en la que se ha batido tenaz y en la que cuenta alguna magulladura y ninguna derrota. Si acaso, batallas que libró con el bando propio, que suele dejar las heridas más difíciles de cicatrizar. Veinticuatro años de dedicación al partido como diputado provincial que recibieron sepultura el pasado viernes, al envío de la renuncia a la sede del PP de León, del que aún es secretario de organización. El adiós de Pano es escueto: por la presente comunicó que no se presentaba a la alcaldía de Riello, porque tampoco nadie del partido se había interesado con él para que formalizara la candidatura y tratara de postergar otros cuatro años lo que en Omaña se entiende ya como la generación de Pano, alcalde del municipio con más pueblos de la provincia de León en un periodo tan largo que acaballa tres décadas.
La despedida del histórico político, de Pano el de la caja de ahorros, como se le indentificó en la comarca omañesa antes de merecer por razones obvias el trato de Pano, el diputado, lleva también una muesca de fidelidad por un partido del que fue mullidor a nivel provincial, sostén orgánico, principio y fin: avisa a la formación que dirige Isabel Carrasco del peligro que corre la supremacía electoral que mantiene no sólo en los pueblos del municipio de Riello, también de otros vinculados a él por el dominio que ejerció en la comarcal, de la que fue también derribado el pasado verano, con el acceso del nuevo gurú, el alcalde de San Emiliano, Pedro Madrigal. Que PSOE, UPL y Autonomía Omañesa merodean a los alcaldes pedáneos que sustentaron desde la base el amplio poder que tuvo a mano y gestó el político omañés.
La alerta será tomada en consideración por el Partido Popular y por la competencia electoral que le va a salir en la comarca, que se trasladará a las zonas aledañas al ducado omañés de Cipriano Elías Martínez, también poderoso por su influencia y representatividad en el Grupo de Acción Local Cuatro Valles, prácticamente en único eje de desarrollo de uno de los vértices vírgenes que le quedan a la montaña de León. Sus rivales políticos sobreentienden que la retirada de Pano les abre una oportunidad electoral que de otra forma se entendía imposible, a base de la costumbre renovada cada cuatro años del cabeza de lista del PP por Riello de renovar el poder en las urnas casi por aclamación. Los compañeros en el PP leen la misma oportunidad, tal vez con la certeza de que no van a ser capaces de repetir aquellos resultados que hicieron de Pano un hombre de éxito en la política.
El histórico diputado provincial y alcalde de Riello anuncia al partido que no vuelve a presentarse
19/01/2011 L. urdiales | redacción
Le contempla un cuarto de siglo entre los torreones del Palacio de los Guzmanes. Otro tanto como alcalde de Riello. Fue oposición y luego gobierno, de forma continua, en todas las áreas posibles de gestión. Hizo números, cuadró presupuestos, inventó gestiones que marcaron mandatos; fue sombra de presidentes, su valedor entre bastidores. Cipriano Elías Martínez, Pano, alcalde de Riello, eligió el fax para comunicarle al PP que deja la trinchera, la primera línea de fuego en la que se ha batido tenaz y en la que cuenta alguna magulladura y ninguna derrota. Si acaso, batallas que libró con el bando propio, que suele dejar las heridas más difíciles de cicatrizar. Veinticuatro años de dedicación al partido como diputado provincial que recibieron sepultura el pasado viernes, al envío de la renuncia a la sede del PP de León, del que aún es secretario de organización. El adiós de Pano es escueto: por la presente comunicó que no se presentaba a la alcaldía de Riello, porque tampoco nadie del partido se había interesado con él para que formalizara la candidatura y tratara de postergar otros cuatro años lo que en Omaña se entiende ya como la generación de Pano, alcalde del municipio con más pueblos de la provincia de León en un periodo tan largo que acaballa tres décadas.
La despedida del histórico político, de Pano el de la caja de ahorros, como se le indentificó en la comarca omañesa antes de merecer por razones obvias el trato de Pano, el diputado, lleva también una muesca de fidelidad por un partido del que fue mullidor a nivel provincial, sostén orgánico, principio y fin: avisa a la formación que dirige Isabel Carrasco del peligro que corre la supremacía electoral que mantiene no sólo en los pueblos del municipio de Riello, también de otros vinculados a él por el dominio que ejerció en la comarcal, de la que fue también derribado el pasado verano, con el acceso del nuevo gurú, el alcalde de San Emiliano, Pedro Madrigal. Que PSOE, UPL y Autonomía Omañesa merodean a los alcaldes pedáneos que sustentaron desde la base el amplio poder que tuvo a mano y gestó el político omañés.
La alerta será tomada en consideración por el Partido Popular y por la competencia electoral que le va a salir en la comarca, que se trasladará a las zonas aledañas al ducado omañés de Cipriano Elías Martínez, también poderoso por su influencia y representatividad en el Grupo de Acción Local Cuatro Valles, prácticamente en único eje de desarrollo de uno de los vértices vírgenes que le quedan a la montaña de León. Sus rivales políticos sobreentienden que la retirada de Pano les abre una oportunidad electoral que de otra forma se entendía imposible, a base de la costumbre renovada cada cuatro años del cabeza de lista del PP por Riello de renovar el poder en las urnas casi por aclamación. Los compañeros en el PP leen la misma oportunidad, tal vez con la certeza de que no van a ser capaces de repetir aquellos resultados que hicieron de Pano un hombre de éxito en la política.