EL MES DE MARZO EN EL FOLKLORE METEOROLÓGICO LEONÉS
Astronómicamente, a mediados de marzo comienza la primavera; pero este mes, lejos de mostrarse de temple moderado, tiene un carácter tan propio y peculiar desde el punto de vista meteorológico, que incluso ha dado lugar al verbo marcear, el cual, según el Diccionario de la Lengua Española, significa, en su segunda acepción “hacer tiempo propio del mes de marzo”. Un tiempo que es muy variado en la expresión de toda clase de meteoros: temperatura, precipitaciones y vientos, observando grandes contrastes entre el frío y el calor. Estas características del mes fueron recogidas por las gentes leonesas, al igual que las de otras partes de España, en un conjunto de refranes, vocablos y creencias, de las cuales ofrezco algunos ejemplos a continuación.
El carácter variable de este mes se expresa en sentencias como las siguientes: “Marzo, marceador, un día malo y otro peor”, “Marzo marzán, pola mañá cara de rosa e pola tarde cara de can” (El Bierzo); o en retahilas más generales que incluyen a marzo dentro del conjunto de los meses del año:
“Enero friolero;
Febrero, poco menos;
Marzo, falso;
Abril, espigamil;
Mayo, granayo y guapo;
Astronómicamente, a mediados de marzo comienza la primavera; pero este mes, lejos de mostrarse de temple moderado, tiene un carácter tan propio y peculiar desde el punto de vista meteorológico, que incluso ha dado lugar al verbo marcear, el cual, según el Diccionario de la Lengua Española, significa, en su segunda acepción “hacer tiempo propio del mes de marzo”. Un tiempo que es muy variado en la expresión de toda clase de meteoros: temperatura, precipitaciones y vientos, observando grandes contrastes entre el frío y el calor. Estas características del mes fueron recogidas por las gentes leonesas, al igual que las de otras partes de España, en un conjunto de refranes, vocablos y creencias, de las cuales ofrezco algunos ejemplos a continuación.
El carácter variable de este mes se expresa en sentencias como las siguientes: “Marzo, marceador, un día malo y otro peor”, “Marzo marzán, pola mañá cara de rosa e pola tarde cara de can” (El Bierzo); o en retahilas más generales que incluyen a marzo dentro del conjunto de los meses del año:
“Enero friolero;
Febrero, poco menos;
Marzo, falso;
Abril, espigamil;
Mayo, granayo y guapo;