MANZANEDA DE OMAÑA: Esto tenía que ocurrir....

Esto tenía que ocurrir.

La experiencia es la madre de la ciencia, y más que todas las recomendaciones de la Higiene y de los Médicos, ha conseguido... el aburrimiento.

Aquí, médicos y periódicos se pasaban la vida gritando ¡A la montaña! Mirad que es deliciosa, que es altamente higiénica, que hay oxígeno a oleadas, leche exquisita, agua finísima... y una cecina de primera, de primera; en fin, lo que todos los ciudadanos necesitan y no encuentran en el Sardinero, ni en San Lorenzo... Pero la gente, siguiendo la moda, iba imperturbable a seguir asfixiándose en la calle Corrida y otros tan amenos lugares como ese; hasta que se aburrió de tanto gastar los cuartos inútilmente, y ha vuelto los ojos a nuestros pueblecitos montañeses que nos convidan con sus aires sanos y fortificantes.

Y ya tiene Vdes. a la gente veraneando como Dios manda en los pueblos, libre de la tiranía de la corbata y el sombrerete, y respirando la salud del campo a pulmón lleno.

Nuestra montaña es un sanatorio: es además un encanto de hermosura, y con un poco de propaganda que haga la moda, que ya empieza, veremos en adelante ir camino de las más empingoratadas aldeas el dinero y la cultura de las ciudades, para volver convertido en fortaleza, en vigor, en todo eso que da el campo a quien sabe disfrutar de él...

El absentismo dicen que ha tenido la culpa del atraso agrícola y de la pobreza de los aldeanos, porque los señores y los ricos abandonaron el pueblo en absoluto y además de suspenderse la corriente de cultura y de iniciativas que podían llevar a ellos, la falta de trato y comunicación de las clases altas y bajas, enfrió las relaciones entre ellas y originó el mutuo desprecio, la envidia en los de abajo, el despego en los de arriba...

Y mire V. por dónde, la moda de la "villageature" del veraneo en las aldeas, traerá unas consecuencias morales y sociales importantísimas.

Colorín