La crisis ‘llega’ a los cepillos dominicales
Siempre solidarios. A pesar de la ‘discreción’ de las colectas, los feligreses sí se vuelcan cuando toca arreglar la iglesia o aportar dinero para el Domund
La crisis, unida a que cada vez hay menos gente en los pueblos, explica que la recaudación en las iglesias de la comarca de Laciana haya bajado entre un 10 y un 20 por ciento en los últimos tiempos.
Así lo apunta Antonio Díez, que tiene a su cargos seis parroquias de Laciana (Caboalles de Arriba, Caboalles de Abajo, Orallo, Villager, San Miguel y Rabanal de Abajo) y la parroquia de la localidad omañesa de Los Bayos, “en Los Bayos sólo hay misa los meses de verano, el día de Todos los Santos y si hay un entierro”, matizó.
La media anual de lo que se recauda depende del número de habitantes de cada pueblo, “ hay parroquias que se recaudan unos 3.000 euros anuales y en otras unos 100 euros. En los pueblos pequeños la recaudación no da ni para pagar la luz ni la tasa de Gersul”, apuntó.
Aunque la crisis se nota, Antonio Díez apunta que cuando se hacen colectas especiales los feligreses sí colaboran: “jamás ha quedado alguna obra sin pagar”, puntualizó el religioso.
La situación que plantea Díez no es exclusiva de su zona y se repite igualmente en otras localidades de la comarca de Omaña o Babia
Siempre solidarios. A pesar de la ‘discreción’ de las colectas, los feligreses sí se vuelcan cuando toca arreglar la iglesia o aportar dinero para el Domund
La crisis, unida a que cada vez hay menos gente en los pueblos, explica que la recaudación en las iglesias de la comarca de Laciana haya bajado entre un 10 y un 20 por ciento en los últimos tiempos.
Así lo apunta Antonio Díez, que tiene a su cargos seis parroquias de Laciana (Caboalles de Arriba, Caboalles de Abajo, Orallo, Villager, San Miguel y Rabanal de Abajo) y la parroquia de la localidad omañesa de Los Bayos, “en Los Bayos sólo hay misa los meses de verano, el día de Todos los Santos y si hay un entierro”, matizó.
La media anual de lo que se recauda depende del número de habitantes de cada pueblo, “ hay parroquias que se recaudan unos 3.000 euros anuales y en otras unos 100 euros. En los pueblos pequeños la recaudación no da ni para pagar la luz ni la tasa de Gersul”, apuntó.
Aunque la crisis se nota, Antonio Díez apunta que cuando se hacen colectas especiales los feligreses sí colaboran: “jamás ha quedado alguna obra sin pagar”, puntualizó el religioso.
La situación que plantea Díez no es exclusiva de su zona y se repite igualmente en otras localidades de la comarca de Omaña o Babia