Hasta hace unos treinta años, la inmensa mayoría de las personas de estos pueblos recibía prácticamente todos los Sacramentos de la Iglesia, a excepción, lógicamente del orden sacerdotal. Todos eran bautizados (muchos incluso con bautismo de socorro por el Párroco o por algún hombre o mujer del pueblo); todos eran confirmados en la Visita Pastoral del Obispo que solía ser anual, o como mucho cada dos años; confesaban y comulgaban una vez al año y recibían la Extremaunción e incluso (salvo muerte repentina, como se hace constar) la Penitencia y Comunión en el momento de la muerte (se les llevaba la comunión, el Viático, a casa, con acompañamiento de vecinos, en silenciosa procesión). Hasta hace unos cuarenta años era frecuente que hubiese un Cura Párroco en cada uno de los pueblos de la zona e incluso, a veces, algún capellán de alguna Capilla o Cofradía. Las Misas de los días festivos eran casi el momento central. Todos se vestían de fiesta y hacían sus pequeñas tertulias antes y después, especialmente los hombres, antes de entrar, en el Portal, y, al salir, en la calle o reunidos en el Concejo.
El rezo del Rosario tenía lugar en la Iglesia los domingos por la tarde, y también en Cuaresma; todos los demás días, en las casas, ya anochecido, mientras las mujeres hilaban la lana o tejían, y los hombres preparaban las berzas, remolacha y nabos para el ganado, para la mañana siguiente.
Una manifestación religiosa, muy relacionada con la agricultura, eran las Rogativas, celebradas varias veces al año, en días ya señalados, y en otros momentos de especial necesidad. La rogativa no se hacía exclusivamente para pedir agua del cielo, sino como plegaria habitual para solicitar la abundancia de cosechas y el alejamiento de tempestades, heladas, plagas...
Otra manifestación religiosa y tradicional eran las procesiones del Santísimo en el Corpus y de los distintos patronos en la fiesta de cada pueblo, siendo el paseo del "pendón" un elemento tradicional importante. La Semana Santa siempre tuvo una celebración solemne, con asistencia masiva a todos los Oficios.
Otro rito frecuente era pasar algún santo de casa en casa. Recuerdo la Sagrada familia que cada día pernoctaba en una casa distinta y ante la cual toda la familia rezaba. Durante el día completo que pasaba en cada casa debía estar bien "alumbrada".
El rezo del Rosario tenía lugar en la Iglesia los domingos por la tarde, y también en Cuaresma; todos los demás días, en las casas, ya anochecido, mientras las mujeres hilaban la lana o tejían, y los hombres preparaban las berzas, remolacha y nabos para el ganado, para la mañana siguiente.
Una manifestación religiosa, muy relacionada con la agricultura, eran las Rogativas, celebradas varias veces al año, en días ya señalados, y en otros momentos de especial necesidad. La rogativa no se hacía exclusivamente para pedir agua del cielo, sino como plegaria habitual para solicitar la abundancia de cosechas y el alejamiento de tempestades, heladas, plagas...
Otra manifestación religiosa y tradicional eran las procesiones del Santísimo en el Corpus y de los distintos patronos en la fiesta de cada pueblo, siendo el paseo del "pendón" un elemento tradicional importante. La Semana Santa siempre tuvo una celebración solemne, con asistencia masiva a todos los Oficios.
Otro rito frecuente era pasar algún santo de casa en casa. Recuerdo la Sagrada familia que cada día pernoctaba en una casa distinta y ante la cual toda la familia rezaba. Durante el día completo que pasaba en cada casa debía estar bien "alumbrada".