MANZANEDA DE OMAÑA: Patatas. Las patatas tenían una gran importancia en...

Patatas. Las patatas tenían una gran importancia en la alimentación humana y, por supuesto, en la de los cerdos, algo menos en la del resto de animales. Los habitantes de estos pueblos comían patatas a diario, la mayoría de las veces cocidas. No se hacía mucho caso al refrán de "más valen dos bocados de vaca que siete de patata", y mucho menos a las teorías de un libro francés actual que dice que "las patatas sólo son buenas para los cerdos" y "que deberían desterrarse de toda dieta humana".

Las patatas se solían sembrar hasta mediados de mayo y se recogían en octubre. En la mayoría de los pueblos se regaban, aunque también las había de secano. La fecha de siembra no era demasiado fija como decía el refrán: "que me siembres en marzo, que me siembres en abril, hasta mayo no he de salir". Las patatas de la comarca tenían fama de muy buenas.

Era frecuente el intercambio de patatas con agricultores del valle del Bernesga (de la Robla a León) o la venta a esos agricultores, con la curiosidad de que había que llevárselas hasta Camposagrado (a mitad de camino, incluso debían entregarlas al otro lado de la carretera). Así me lo ha recordado D. Primitivo González, de Cascantes. Sin embargo, los agricultores de estos pueblos solían comprar las patatas para sembrar en el Valle Gordo, de Omaña, de donde se decía que cultivaban las mejores patatas (al Valle Gordo se cruzaba a través de los montes).