MANZANEDA DE OMAÑA: Los diferentes raseros del carbón...

Los diferentes raseros del carbón

Llegó el jarro de agua fría desde Europa. A pesar de los intentos españo les, el comisario Joaquín Almunia anunció en julio de este año que el objetivo no es otro sino garantizar el cierre definitivo de las minas para el 2014. Por el interés de los contribuyentes, por el interés de todos. Por el mío no, señores europeos, que no me siento representada por quienes permiten que los aliados americanos sigan pasándose por el forro de la silla de montar el protocolo de Kioto y a nosotros nos quieran quemar en la hoguera pública ejemplarizante por el carbón. Y no me vengáis con gaitas a estas alturas, chatos, que ya dependemos del exterior en el 85% de la energía primaria que consumimos. Que sí, que lo de las renovables está muy bien, que el skyline del monte antaño florido queda de lo más fashion herido de aspas de molino en esta España que ya no tiene Quijotes y si muchos burros y Sanchos Panzas.

Vamos anda, cerebrines europeos de lo políticamente correcto y guay, las ayudas al carbón son más baratas que las que sufragáis a las renovables. ¿A quién tratáis de engañar entonces? ¿Acaso nos queréis clavar más nucleares? ¿Las mismas que pronto decorarán la costa marroquí, tan cerca de España que un accidente nos chernobylizará a todos sin comerlo ni beberlo? ¿Por qué rasero medís, próceres de Occidente, cuyas inversiones para hacer del carbón un combustible menos contaminante, como os piden los polacos o los alemanes, os entran por la oreja izquierda y os salen por la derecha, o viceversa según quien mande? Nos quitasteis la ganadería, la agricultura, desmantelamos la industria, ¿enterramos definitivamente la minería? ¿Requiescat in pacem para los españoles? Pues que requiescant vuestras tías, colegas.

De momento, los alemanes, que son más pispas que nadie, han asegurado que de lo dicho, nanaí, que ellos siguen por sus fueros de apoyar con subvenciones hasta el 2018, que tururú a la vikinga responsable de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, que tarará al esloveno Janez Potocnik, el de Medio Ambiente, que los planes del maligno todavía debe ratificarse en diciembre de 2010. Porque para destruir riqueza, también hay que ofrecer la oportunidad de crearla, para cerrar una mina, hay que buscar antes alternativas laborales al obrero, que no pasan por ofrecerle un curso de sushi para que se recicle, ni por alzar un frontón más en el pueblo y sacarse la foto el político de turno. Queda la esperanza de que resucite el eje hispano-alemán, que se sumen a él los países mineros de Polonia, Rumanía, Hungría y la República Checa, que se mantenga la fecha primera del 2023 para acabar con las subvenciones. Somos pocos, pero podemos establecer una «minoría de bloqueo», pues como todavía no se aplica el sistema de votos del Tratado de Lisboa, nos beneficia eso de la mayoría cualificada que especifica el Tratado de Niza. Y si quieren recortar gastos, que cierren las embajadas de Cataluña en el extranjero, si defienden el medio ambiente, que le aprieten las tuercas primero a los fuertes y no a los débiles. Así que, chiquitines, que os zurzan majos. Vaya toda mi solidaridad y apoyo a los mineros leoneses y a sus familias.