En función de los condicionantes que hemos venido señalando, las tipologías localizadas son:
– Tipo 1. Casa elemental de planta baja, rectangular, con volumetría simple, cubierta de cuelmo a una o dos vertientes, a dos aguas con faldón y con estructuras complejas en torno a un corral. Pueden poseer corral o antojano (lám. XIII).
La casa de planta baja cuando evoluciona a la de alto y bajo, encuentra en la inclinación de las laderas una posibilidad para crear una vivienda de dos alturas, en cuyo caso, una parte, lña posterior, se dispone a nivel del suelo, constituyendo, por tanto, una casa de planta baja, mientras que la fachada anterior debe elevarse para igualar la altura en la construcción.
– Tipo 2. Casa de alto y bajo con cubierta de cuelmo y faldón, más compleja en su estructura, cuyo cuerpo inferior suele destinarse a establo. Su interior se divide en dos o tres estancias, entre ellas la cocina que puede estar en la planta superior.
– Tipo 3. Casa de alto y bajo, cubierta de cuelmo combinado con teja o losa. Se incorpora el corredor en sus distintas modalidades según la zona de la comarca, que suele estar en relación con la altitud.
– Tipo 4. Casa de alto y bajo, normalmente cubierta de losa a dos aguas. Abandonado el sistema de cubierta de paja, y la losa viene a ser la cubrición generalizada en el Ayuntamiento de Murias de Paredes. Son casas de “baja más una” con corredor, idénticas a las casas del tipo 2, salvo en el material empleado en la cubrición. Su evolución implicaría el uso de limatesas en la cubierta, con ampliación de aquéllas con llousado a tres y cuatro vertientes (fots. 223 a 226).
– Tipo 5. Casa de alto y bajo, planta rectangular y cubierta de teja a dos e, incluso, cuatro aguas. No posee corredor y se cubre con teja o losa. Puede tener planta baja más dos alturas, como hemos localizado en Salce, Manzaneda o Sosas del Cumbral.
– Tipo 6. Casa de alto y bajo con simetría de vanos en la fachada y volúmenes de mayor envergadura y complejidad. Posee corral o corrales interiores, en donde se habilitan espacios destinados a establos, cortes, pajares, cobertizos. Las fachadas se encalan total o parcialmente.
– Tipo 7. Casa de alto y bajo de gran volumetría, definitivamente con fachadas encaladas, esquinales remarcados, mayor número de vanos, con corrales o huertas posteriores. Algunas de estas construcciones estuvieron relacionadas con comercios. Pertenecen cronológicamente a la primera mitad del siglo XX, siendo las más antiguas las que se construyen durante las dos primeras décadas. En otros casos, sus antecedentes se remontan, en origen, a finales del siglo XIX, como sucede en Senra, aunque su apariencia, bien sea por arreglos y modificaciones posteriores, adquiere una estructura y volumetría concomitante con los edificios de la vigésima centuria.
– Tipo 8. Casa de alto y bajo con recercos de vanos y esquinales en ladrillo, paramentos de mampuesto o de ladrillo, frecuente en los Ayuntamientos de Valdesamario, Soto y Amío y Riello.
– Tipo 9. Arquitectura de carácter residencial de la primera mitad del siglo XX, alejada de las tipologías tradicionales. Suponen “revivals” que reproducen pies derechos con remates en formas de capitel que llegan a recordar, en algunos casos, la estética nazarí, y en otros arcos de herradura o edificios residenciales con cierto aire decimonónico, transmutación de órdenes clásicos con amplios frontones, espacios circuantes que se cierran con rejería, y construcciones con una arquitectura singular, localizadas en Riello en una parte muy definida del pueblo, a la que otorga una personalidad propia y diferenciada del resto del núcleo. Fueron las casas de profesionales que trabajaban en la zona (médicos, veterinarios, comerciantes...), ajenas totalmente a la casa tradicional. A partir de estas tipologías se pasaría a las remodelaciones que siguen la concepción y estética de los tiempos actuales, con grandes desarrollos en altura y diseños sin considerar el entorno arquitectónico.
– Tipo 1. Casa elemental de planta baja, rectangular, con volumetría simple, cubierta de cuelmo a una o dos vertientes, a dos aguas con faldón y con estructuras complejas en torno a un corral. Pueden poseer corral o antojano (lám. XIII).
La casa de planta baja cuando evoluciona a la de alto y bajo, encuentra en la inclinación de las laderas una posibilidad para crear una vivienda de dos alturas, en cuyo caso, una parte, lña posterior, se dispone a nivel del suelo, constituyendo, por tanto, una casa de planta baja, mientras que la fachada anterior debe elevarse para igualar la altura en la construcción.
– Tipo 2. Casa de alto y bajo con cubierta de cuelmo y faldón, más compleja en su estructura, cuyo cuerpo inferior suele destinarse a establo. Su interior se divide en dos o tres estancias, entre ellas la cocina que puede estar en la planta superior.
– Tipo 3. Casa de alto y bajo, cubierta de cuelmo combinado con teja o losa. Se incorpora el corredor en sus distintas modalidades según la zona de la comarca, que suele estar en relación con la altitud.
– Tipo 4. Casa de alto y bajo, normalmente cubierta de losa a dos aguas. Abandonado el sistema de cubierta de paja, y la losa viene a ser la cubrición generalizada en el Ayuntamiento de Murias de Paredes. Son casas de “baja más una” con corredor, idénticas a las casas del tipo 2, salvo en el material empleado en la cubrición. Su evolución implicaría el uso de limatesas en la cubierta, con ampliación de aquéllas con llousado a tres y cuatro vertientes (fots. 223 a 226).
– Tipo 5. Casa de alto y bajo, planta rectangular y cubierta de teja a dos e, incluso, cuatro aguas. No posee corredor y se cubre con teja o losa. Puede tener planta baja más dos alturas, como hemos localizado en Salce, Manzaneda o Sosas del Cumbral.
– Tipo 6. Casa de alto y bajo con simetría de vanos en la fachada y volúmenes de mayor envergadura y complejidad. Posee corral o corrales interiores, en donde se habilitan espacios destinados a establos, cortes, pajares, cobertizos. Las fachadas se encalan total o parcialmente.
– Tipo 7. Casa de alto y bajo de gran volumetría, definitivamente con fachadas encaladas, esquinales remarcados, mayor número de vanos, con corrales o huertas posteriores. Algunas de estas construcciones estuvieron relacionadas con comercios. Pertenecen cronológicamente a la primera mitad del siglo XX, siendo las más antiguas las que se construyen durante las dos primeras décadas. En otros casos, sus antecedentes se remontan, en origen, a finales del siglo XIX, como sucede en Senra, aunque su apariencia, bien sea por arreglos y modificaciones posteriores, adquiere una estructura y volumetría concomitante con los edificios de la vigésima centuria.
– Tipo 8. Casa de alto y bajo con recercos de vanos y esquinales en ladrillo, paramentos de mampuesto o de ladrillo, frecuente en los Ayuntamientos de Valdesamario, Soto y Amío y Riello.
– Tipo 9. Arquitectura de carácter residencial de la primera mitad del siglo XX, alejada de las tipologías tradicionales. Suponen “revivals” que reproducen pies derechos con remates en formas de capitel que llegan a recordar, en algunos casos, la estética nazarí, y en otros arcos de herradura o edificios residenciales con cierto aire decimonónico, transmutación de órdenes clásicos con amplios frontones, espacios circuantes que se cierran con rejería, y construcciones con una arquitectura singular, localizadas en Riello en una parte muy definida del pueblo, a la que otorga una personalidad propia y diferenciada del resto del núcleo. Fueron las casas de profesionales que trabajaban en la zona (médicos, veterinarios, comerciantes...), ajenas totalmente a la casa tradicional. A partir de estas tipologías se pasaría a las remodelaciones que siguen la concepción y estética de los tiempos actuales, con grandes desarrollos en altura y diseños sin considerar el entorno arquitectónico.