MANZANEDA DE OMAÑA: Las deudas antiguas...

Las deudas antiguas
también son deudas

Han comenzado a aparecer por los puentes y en los pueblos pancartas que se revelan contra el cierre de las minas de carbón.

Quienes no les quieren escuchar y sólo tienen monedas en los ojos y compromisos en la carpeta hablan de economía e industria, de energía.

Hay quien cree que también en ese campo habría mucho que hablar y debatir, pero los viejos mineros, los que han vivido muchos años bajo tierra arrancando carbón para que todos nos calentáramos, quieren que se hable también de las deudas pendientes, que son deudas y, por tanto, también se pagan.

¿No se le debe nada a aquellas gentes que caminaban entre la nieve al amanecer camino del tajo, en el que trabajaban todas las horas del mundo en medio de una tremenda humedad, en el que contraían una silicosis que dejaba sin aire su vejez, en la que tantas veces sonaban las sirenas anunciando que había explotado el grisú y alguno quedaría allí enterrado en vida?

¿No se les debe nada a aquellos mineros que salían con los ojos negros y sin limpiarlos marchaban a arar las tierras con sus mujeres?, ¿no se les debe nada a aquellas carboneras que iban a la cinta a ganarse unos duros escogiendo carbón mientras llueve?

Las deudas son para pagarlas