ACCESOS, CORREDORES, VANOS Y CIERRES
De la casa elemental de planta baja se pasó a la casa de alto y bajo. Era necesario, por tanto, un sistema de acceso a la vivienda que se hacía a través:
– de un espacio abierto o antojano (fot. 77) cerrado por una pared de piedra en seco y, en algunos casos del valle de Samario, de tapial
– directamente a través de una puerta carral (fot. 78), y por una portalina (fot. 79) que daba paso a un corral interior (fot. 80), solución muy propia de la comarca.
* Accesos
La entrada a la casa de alto y bajo se hacía desde el corral por una escalera de piedra, al menos en el primer tramo, y después con pasales de madera (fots. 81 y 82), accediéndose al corredor y de él a los habitáculos. Bajo algunas de estas escaleras se habilitó un espacio que recibía el nombre de bodeguina.
Las escaleras podían ser:
– de tramo recto (fot. 83)
– acodadas con una meseta generalmente de piedra (fot. 78)
– de ida y vuelta (fot. 81)
* Corredores
Los corredores o curridores, según el habla de la comarca omañesa, no son tan frecuentes como aparentemente pudiera parecer, sobre todo si comparamos su presencia con otras áreas de la provincia como son la Cabrera o el Bierzo, hecho que debió ocurrir desde el siglo XVI, puesto que a partir de él es cuando comienza a ser habitual este elemento constructivo.
Sobre ellos, es posible establecer tres tipos diferentes:
– abiertos (fot. 84)
– semiabiertos (fots. 85, 86, 87, 88 y 89), más habitual en los pueblos situados en valles, y
– cerrados (fots. 90 y 91), que se localizan fundamentalmente en las zonas más altas y frías.
De la casa elemental de planta baja se pasó a la casa de alto y bajo. Era necesario, por tanto, un sistema de acceso a la vivienda que se hacía a través:
– de un espacio abierto o antojano (fot. 77) cerrado por una pared de piedra en seco y, en algunos casos del valle de Samario, de tapial
– directamente a través de una puerta carral (fot. 78), y por una portalina (fot. 79) que daba paso a un corral interior (fot. 80), solución muy propia de la comarca.
* Accesos
La entrada a la casa de alto y bajo se hacía desde el corral por una escalera de piedra, al menos en el primer tramo, y después con pasales de madera (fots. 81 y 82), accediéndose al corredor y de él a los habitáculos. Bajo algunas de estas escaleras se habilitó un espacio que recibía el nombre de bodeguina.
Las escaleras podían ser:
– de tramo recto (fot. 83)
– acodadas con una meseta generalmente de piedra (fot. 78)
– de ida y vuelta (fot. 81)
* Corredores
Los corredores o curridores, según el habla de la comarca omañesa, no son tan frecuentes como aparentemente pudiera parecer, sobre todo si comparamos su presencia con otras áreas de la provincia como son la Cabrera o el Bierzo, hecho que debió ocurrir desde el siglo XVI, puesto que a partir de él es cuando comienza a ser habitual este elemento constructivo.
Sobre ellos, es posible establecer tres tipos diferentes:
– abiertos (fot. 84)
– semiabiertos (fots. 85, 86, 87, 88 y 89), más habitual en los pueblos situados en valles, y
– cerrados (fots. 90 y 91), que se localizan fundamentalmente en las zonas más altas y frías.