Adviértase que en esta última se recalca que el pastor es persona con costumbres separadas de la sociedad y de la buena educación, pero sobre todo parecen indicar que de ángeles nada, porque ni siquiera son cristianos cuando no van a Misa.
El atuendo típico pastoril:
El atuendo típico del pastor, que hoy se ha perdido, constaba de una zamarra de piel de oveja, que se metía por la cabeza y se ataba a los lados con unas correas, hechas normalmente con las pieles de los perros, los "zajones, zagones, o zahones" especie de pantalones de piel que llegaban a las rodillas, a continuación otra pieza que cubría el resto de la pierna, y que caía abierta en abanico sobre los "zancos" para que no se metiese el agua de la lluvia por. los ojales; esta pieza se llama "leguis", "cueros" porque está hecha casi siempre de cuero, y no de piel de oveja, y raramente "polainas"; se abrocha a un lado de la pierna con multitud de hebillas. El calzado está formado por "los zancos", que son zapatos con el piso muy grueso de madera, y hechos de cuero, claveteados; se atan con correas hechas casi siempre por el pastor de las pieles de los perros. Durante el tiempo de invierno, una amplia capa parda con esclavina y capucha, muy pesada, pero impenetrable a la lluvia y al frío. Al lado izquierdo en bandolera, la mochila o zurrón, colgada de una ancha tira de cuero, que va adornada con multitud de cruces y medallas haciendo amplia ostentación de su religiosidad (siempre se aparecieron las Vírgenes a los pastores) y dentro de la mochila, otro talismán más poderoso e importante para el pastor que las cruces y medallas: "las piedras del rayo", nacidas del rayo, según la creencia pastoril (5), preservan al que la lleva de los efectos nocivos de los rayos y tormentas, y en algunos pueblos se las cree con propiedades terapéuticas para las ovejas. El cayado, cachava o cacha, que así se denomina en estas tierras era casi siempre de fabricación casera, otras veces había sido mercada en las ferias comarcales y comprada a "señores de la montaña"; solía estar decorada con incisiones hechas a punta de navaja, la navaja cabritera bien afilada que servía para desollar. A veces también llevaban otra serie de objetos como vasos, fiambreras, etc., de hueso, hechos por ellos mismos, o adornados con tiras de cuero de vaca en los que se habían hecho incisiones decorativas
El yantar:
-La comida típica de los pastores en toda la Provincia de León eran las migas canas; "yantar de los días de fiesta" (6), lo llama Viñayo. En la Tierra Llana se llaman migas o simplemente sopas, y varía algo su composición de las que se hacían en la montaña; se: solían hacer en el caldero de las migas...
"el pastor que ha de ser pastor
tiene que saber su empleo
y es preciso que sepa
hacer sopas en caldero"
La manera de hacer las sopas la encontramos en una de las "corderadas" (7) que casi como un recetario de cocina nos dice:
El atuendo típico pastoril:
El atuendo típico del pastor, que hoy se ha perdido, constaba de una zamarra de piel de oveja, que se metía por la cabeza y se ataba a los lados con unas correas, hechas normalmente con las pieles de los perros, los "zajones, zagones, o zahones" especie de pantalones de piel que llegaban a las rodillas, a continuación otra pieza que cubría el resto de la pierna, y que caía abierta en abanico sobre los "zancos" para que no se metiese el agua de la lluvia por. los ojales; esta pieza se llama "leguis", "cueros" porque está hecha casi siempre de cuero, y no de piel de oveja, y raramente "polainas"; se abrocha a un lado de la pierna con multitud de hebillas. El calzado está formado por "los zancos", que son zapatos con el piso muy grueso de madera, y hechos de cuero, claveteados; se atan con correas hechas casi siempre por el pastor de las pieles de los perros. Durante el tiempo de invierno, una amplia capa parda con esclavina y capucha, muy pesada, pero impenetrable a la lluvia y al frío. Al lado izquierdo en bandolera, la mochila o zurrón, colgada de una ancha tira de cuero, que va adornada con multitud de cruces y medallas haciendo amplia ostentación de su religiosidad (siempre se aparecieron las Vírgenes a los pastores) y dentro de la mochila, otro talismán más poderoso e importante para el pastor que las cruces y medallas: "las piedras del rayo", nacidas del rayo, según la creencia pastoril (5), preservan al que la lleva de los efectos nocivos de los rayos y tormentas, y en algunos pueblos se las cree con propiedades terapéuticas para las ovejas. El cayado, cachava o cacha, que así se denomina en estas tierras era casi siempre de fabricación casera, otras veces había sido mercada en las ferias comarcales y comprada a "señores de la montaña"; solía estar decorada con incisiones hechas a punta de navaja, la navaja cabritera bien afilada que servía para desollar. A veces también llevaban otra serie de objetos como vasos, fiambreras, etc., de hueso, hechos por ellos mismos, o adornados con tiras de cuero de vaca en los que se habían hecho incisiones decorativas
El yantar:
-La comida típica de los pastores en toda la Provincia de León eran las migas canas; "yantar de los días de fiesta" (6), lo llama Viñayo. En la Tierra Llana se llaman migas o simplemente sopas, y varía algo su composición de las que se hacían en la montaña; se: solían hacer en el caldero de las migas...
"el pastor que ha de ser pastor
tiene que saber su empleo
y es preciso que sepa
hacer sopas en caldero"
La manera de hacer las sopas la encontramos en una de las "corderadas" (7) que casi como un recetario de cocina nos dice: